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4 de Octubre de 2010
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Todo el que ha escrito aquí lo ha hecho por lo mismo. Todos, quiénes sobrevaloran o infravaloran este film han sido atraídos por el olor a la sangre y polémica que arrastra, hemos sido voyeurs de aquello que buscábamos: la veracidad sobre el contenido de esta película.
“Martyrs” es un ejercicio fílmico esquizofrénico divido en dos partes distinguibles y que en su unión se vuelven cargantes. La primera de ellas nos habla de venganza, amistad, amor, locura, sentimiento de culpa y el típico comportamiento estúpidamente inexplicable de las protagonistas (sobre todo de Anna, quién se presupone es la única cuerda). Esta primera parte se identifica por violenta y confusa, a la par que llena de tensión y ritmo. Una segunda parte, mucho más lenta y psicológicamente perturbadora (supuestamente), muestra una crítica crudísima al miedo intrínseco que tiene el ser humano a la más desconocida de todas nuestras etapas (la muerte) y un discurso filosófico sobre el dolor y la capacidad del ser humano para abandonar su cuerpo en pro de un estado de ida de olla máximo que nos lleve al más allá (algo así cómo una bilocación, un término por cierto muy asociado a la religión). “Martyrs (I)” es desordenada, descolocada, desquiciante. Por momentos no sabemos que es imaginación y que la realidad. Es sucia, estresante, a ratos excesivamente inverosímil, y sin embargo nos transporta a un estado de desasosiego casi constante aunque chirriante. “Martyrs (II)” es la que ha rellenado críticas y polémicas por doquier. La tranquilidad que se plasma choca frontalmente con lo que en realidad visualizamos: cuerpos esqueléticos y mutilados con extraños aparatos clavados en la cabeza y sobretodo una serie de palizas y humillaciones reiteradas durante esta parte del metraje que culminan con la creación de la mártir que dará título a la película. En su conjunto no es ni la torture porn (o pornografía gore) que pretenden vendernos unos ni el film brillante y transgresor que quieren vendernos otros. “Martyrs” va más allá, siendo una película tremendamente irregular y atrevida que requiere de estómagos no curtidos en dulces para la visualización de una violencia correcta dentro de su contenido, desembocando en un incómodo final que llega a ser algo tramposo pero curiosamente no defrauda. Para destacar: Mención especial al maquillaje.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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