|
3 de Agosto de 2012
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Vi la película sin saber de qué iba, es como me gusta verlas. Suelo hacerlo con todas, y por el nombre y la imagen, esperaba una película romanticona. Y aunque más allá de la primera escena te quitan la idea de que así es, con el tiempo vuelve. Pero vuelve el romanticismo adornado con misticismo, fantasía y valores morales, los cuales en ocasiones están hechos que parece que la película va dirigida a los niños, y otras veces te pierdes por el camino intentando encontrar una coherencia mínima al desarrollo de la trama.
Es una película tremendamente mal medida, con un guión nefasto, que podría desarrollarse en un cortometraje, y sin embargo lo tenemos en una película de 110 minutos, en el que da la sensación de estar estirado hasta la extenuación. Porque así es como llegué al final, extenuado del bodrio que me estaba tragando. Quizás la idea fuese buena para determinado tipo de público, y aunque yo no lo era, no la culpo por ello. Pero la ejecución narrativa es fatal. Otra cosa es en la puesta en escena y en algunas actuaciones, donde el largometraje se salva de la quema, sobre todo en lo primero, con algunos escenarios, imágenes, efectos y planos bastante bonitos y espectaculares. En definitiva: si esperas una película interesante o mínimamente realista sobre el tratamiento de la vida después de la muerte, olvídate. Es todo imaginación absurda, que a mí no me parece que convenza. Y los pocos momentos de la vida de los personajes están muy mal tratados. ¿Qué clase de muertes son esas? |