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12 de Octubre de 2007
218 de 404 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El visionario Alejandro Amenábar nos dice "es increible que una persona que quería morir diese tanta vida a los demás". No es de extrañar. Tener a un familiar diciéndote todo el día que lo mates es maravilloso, una experiencia que hay que vivir y que nos enseña que cuando todo te vaya mal hay que suicidarse u ordenar que te maten, en un gesto de extrema bondad. No como Cristopher Reeve...
Siempre recordaré la escena cuando Alejandro te muestra cómo Ramón se quedó así. Y lo hace el número exacto de veces: 57. Una más y sería cargante ya. Mención aparte merecen los actores, portentosos. Javier Bardem está tan inmenso que en ocasiones parece de verdad calvo. Los que hacen de gallegos debieron pasar meses entrenando hasta dar con el acento exacto, y el resultado es abrumador. Una obra maestra.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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