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16 de Junio de 2012
6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La vi anoche sin saber que era de John Sturges, y ahora que lo leo encaja perfectamente en esta composición tan dinámica de los planos, el sabio uso del cinemascope -que tan fácilmente puede ser una rémora, una necesidad de rellenar por narices-, la fuerte acentuación musical a principio o final de escena.
La historia no me ha convencido, por dos razones: - Porque ya me he hecho cargo del pastel a los 15 minutos (Más o menos. Cuando el del hotel dice algo así como "Eso fue hace 4 años, ahora estamos en 1945"). - Porque existe una escena a mi modo de ver francamente pedestre: cuando Robert Ryan se planta delante de Mcready y le explica detalladamente su móvil. Ole tus huevos, Robert Ryan. Luego, esta aproximación al camorrismo me resulta un poco infantiloide, un poco pueril. Me creo más la que retratara un año antes Kazan en La ley del silencio, por poner un ejemplo. Película de estilo notable. Maravillosos escenarios naturales. Yuxtaposición no intencionada de viejas fórmulas interpretativas (Ryan, Tracy) y otras nuevas (Un Lee Marvin robaescenas, aunque su texto sea más bien mediocre). Buenas intenciones en lo ideológico. Supongo que el puntal de la función -Mcready en peligro- no me lo he llegado a creer, los personajes no me lo transmiten, tampoco la acción. Todo queda un poco de mentirijillas (el otro haciendo un cóctel molotov a una mano...), todo queda un poco apresurado. |