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29 de Diciembre de 2006
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Para mí fue la primera película de "culto". No sé muy bien qué quiere decir eso, pero, otra vez, para mí, se trata de una película para "adorar". Adoro a Dirk Bogarde desde "Muerte en Venecia". Me parece que tiene el rostro más impenetrable (con permiso de mi Marlon) y misterioso del cine, y a mi me encanta el misterio. Sobre todo el que transmiten sus ojos y la expresión entera de su cara. Me parece imprecedible. Me encanta en ese papel de hombre con aspecto frío y atildado, de auténtico y perfecto mayordomo, una máquina perfecta para el trabajo donde parece que no existe corazón, ni sentimientos, ni vida propia... Y, sin embargo, es un volcán de pasión y de fuerza. Siento la cursilada, pero así es cómo lo veo... El hombre impasible y frío que se desata y explota con la pasión y el deseo... No sé... a mi me pareció sublime. Es la historia de amor pasional que más me excitado del cine. Tal vez porque la ví muy joven y las primeras experiencias nunca se olvidan, y más si son con Dirk Bogarde...
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