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4 de Septiembre de 2010
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Ahora que esta empezando a haber una mínima conciencia sobre la fragilidad de nuestro planeta, algunas producciones aprovechan la fuerza del mensaje ecologista para calar hondo en la gente, sin ir más lejos recordemos “Avatar”, pero el último cazador no está hecha al uso para entretener y concienciar de forma gratuita.
La película no intenta educarnos para que reciclemos o vayamos a plantar unos pinos a la montaña más cercana, sino que cuenta la historia de un hombre en total armonía con el entorno natural, nos adentra en la sencilla pero a la vez dura vida de un honesto cazador. Este hombre ya entrado en años nos muestra que hay otra forma de hacer las cosas y que se puede tomar lo que se necesite sin destrozar y arrasar con todo, se puede cazar y cumplir una función en el ecosistema. Por otra parte sufre la cruda realidad de las irresponsables compañías madereras que actúan de forma monstruosa dejando grandes extensiones como una patena, esto llevará al cazador a replantearse su forma de vida, lo único que conoce, y marcharse a la ciudad a vivir una mísera vida para la que no esta hecho. Estamos ante una película sincera, y si, con cierto carácter ecologista pero que no intenta transcender mas de lo necesario. Basta con contemplar los abrumadores paisajes, ríos, animales y todo lo que contiene ese maravilloso entorno, para darse cuenta de que nosotros formamos parte también de él, a mas de uno se le pasará por la cabeza mandar todo a la mierda y empezar a vivir. |