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12 de Marzo de 2012
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Un hombre sin deseos de vivir se ve impulsado a sobrevivir de manera desesperada.
Momentos de tensión y angustia bien logrados, buena fotografía y lobos enormes y malintencionados. Las sostenidas tormentas de nieve, terminan agobiando un poco al espectador, pero da una buena idea de la inclemencia de la naturaleza. A la interrogante de un antiguo filósofo: “¿Al sostener que existen los dioses, no será que nos engañamos con mentiras y sueños irreales, siendo en realidad que sólo el azar y el cambio mismo controlan el mundo?”, este film responde con un mensaje claro en los últimos minutos. Da que pensar… |