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10 de Febrero de 2006
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Para mí la escena del metro es la más fuerte de toda la película. Se tiene ahí el retrato fiel del ser humano que muchas veces vende sus propios sueños y deseos por lo que "vale" el dinero.
La película podría muy bien terminar ahí... Sería un buen mensaje de cierre, pero lo que viene enseguida nos enseña algo todavía mejor, aunque más cruel: que nosotros, seres "humanos" nos vendemos TODO (o casi todo) el tiempo, muchas veces, sin tener tampoco conciencia de. Juliana |