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14 de Abril de 2008
20 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Casi a la vez que Tony Soprano, otro gangster italoamericano, Paul Vitti, va a psicoterapia, aunque en la planta cómica.
El capo mafioso sufre 'crisis de sensibilidad'. Teme que otros capos puedan notarlo, y le merienden. Con maneras de matón se lo expone a un espantado psiquiatra, Billy Crystal dando perfecta réplica a un De Niro que saca su lado histriónico y borda la caricatura. Guión paródico, muy bien afilado, deja media docena de golpes memorables, casi todos en los chispeantes diálogos. Está entre las películas que han contagiado al lenguaje corriente una de sus frases ("¡Eres bueno! ¡¡Eres muy bueno!!"). Facturada en tono ligero, proporciona un buen rato, con risa garantizada. Para redondear el disfrute no hay que perder de vista a Joe Viterelli, de guardaespaldas: un lujo añadido. |