|
14 de Agosto de 2009
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando terminó la peli tuve que reprimir las ganas de aplaudir y de quedarme, disimulando, dentro de la sala para vérmela otra vez en el pase siguiente. Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que me divertí tanto con una película.
Cuando Raimi se autoplagia, yo soy feliz. Ya esta bien de tanto Spiderman y tanta peya. Raimi siempre ha sido un gamberro y un cachondo. Con su "Posesión Infernal 4", demuestra que está en plena forma, pero con más peso dentro de la industria, lo que le confiere más presupuesto para realizar sus gamberradas, pero sin abandonar sus bromas artesanas. Que ya está bien de tanta era digital y tanta peya. El guión, en esta ocasión, también está más elaborado. No sobra ni un sólo plano. Cada susto es un placer. Cada golpe de efecto un regalo. La película es asquerosamente divertida. Trepidante, descacharrante, expectorante, gratificante. Es una peli de Raimi, como las de antes. La secuencia del coche... posiblemente el mejor momento del realizador. Gracioso, aterrador, rítmico, inquietante, divertidísimo. Rediós, qué asco de vieja. |