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29 de Febrero de 2012
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Una historia universal de amor y de vida narrada de forma original a través de los cinco sentidos (sabores, olores, colores, sonidos, caricias) sin apenas espacios para las palabras. La trama transcurre en silencio desde la óptica de un observador furtivo y ausente que se adentra en la vida doméstica e íntima de una familia.
La cámara profundiza insistentemente a través de ventanas y rejerías (leif motiv visual) en los espacios diáfanos y fragmentados, desbrozando los planos visuales de las salas y estancias donde la vida sucede de manera serena. Detrás de las rejas, los hombres viven sus vidas como grillos, presos de sus miedos y sus pasiones silenciosas. El observador contempla con curiosidad de zoologo la vida encerrada entre cuatro paredes. Una película distinta. Notablemente zen. |