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25 de Enero de 2006
4 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
De pronto tenemos una pareja que esta destinada, por aquellas cosas de los americanos. Ella una muchacha estupenda que se va a casar con alguien malo, muy malo. Y él un padre viudo de la ostia con un hijo de una inteligencia emocional admirable, que parece ser, que sufre al ver su padre soltero.
Así que, es entonces cuando empieza un circo de casualidades y desencuentros que acaba allí donde King Kong jugaba con aviones. Y todo es tan puritano, soso e innecesario que por no haber no hay ni beso. Ni siquiera puede seducir a aquellas adolescentes vestidas de rosa que creen en el amor eterno y rellenan test sexuales de la Super Pop. |