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4 de Marzo de 2011
9 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil.
A estas alturas nadie duda ya que Jennifer Aniston es la reina de la comedia romántica. Y reconozco debilidad por ella, ya desde los tiempos de la grandiosa telecomedia Friends. Siempre resulta encantadora en pantalla, y muy efectiva dentro del género romántico. Hasta aquí los motivos que me llevaron a ver "Sígueme el rollo". El problema es que Adam Sandler, su compañero, me resulta insoportable, pésimo actor, carente de toda gracia y terriblemente aburrido. Desconozco los motivos de su relativo éxito. Es lo peor de la película, resulta incomprensible que nadie en su sano juicio se enamore de él (no solo por su escaso atractivo, sino porque su personaje lejos de despertar ternura resulta cínico y hasta cruel). El escollo principal del film es, por tanto, la nula química y credibilidad de la pareja protagonista, aunque exceptuando este problemilla, la película funciona por la comicidad de muchas de sus surrealistas escenas y al buen hacer de sus secundarios (impagable la aparición de una desmelenada Nicole Kidman). Ideal para pasar un rato con una sonrisa en la carra y olvidar inmediatamente después de salir de la sala.
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