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29 de Junio de 2010
10 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Érase una vez que se era un Emperador de un país lejano que un día se vio en la horrible tesitura de no tener nada qué ponerse.
Como tenía dinero de sobra, este Emperador acudió a las rebajas de Sears con su asesor de imagen, que le odiaba a muerte y adquirió el más cutre, cochambroso y repugnante vestido que se haya vendido jamás en estos grandes almacenes. Creyéndose modelo de Armani a pesar de parecer el hermano julandrón de Amy Winehouse, el Emperador organizó un desfile para epatar a las masas con su rutilante nueva vestimenta. Al aparecer con su horrible modelito choni lleno de lamparones, la gente empezó a cuchichear, a reírse y a señalar muy maleducadamente al pobre Emperador, que estaba de lo más desconcertado. Hasta que de pronto, de la multitud salió una voz. "¡¡¡¡¡Pero si lleva un traje espantoso!!!!!¡¡¡¡Y además le hace más gordo!!!!!" Entonces ocurrió lo inesperado. Todo el mundo empezó a aplaudir y a vitorear. Entonces otra voz se alzó por encima de todas las demás y gritó: "¡¡¡Es el traje más jodidamente feo que hemos visto en la vida!!! ¡¡¡Y nos ENCANTA!!!" (Y el emperador, desconcertado, le comentó a su asesor por lo bajinis: "Si lo llego a saber, voy desnudo") ------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Gente que lea esto, la fábula del Emperador y su traje nuevo ha sido utilizada algo más de trescientas veces a lo largo de la historia de Filmaffinity. Por favor, ruego que cese esta práctica o habrá suicidios en masa. Gracias.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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