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3 de Agosto de 2012
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
*Motivos por los que será eterna:
1. Las interpretaciones de Montgomery Clift y Frank Sinatra resultan soberbias: la mirada de Clift expresa todo un mundo de emociones a cada momento, y Sinatra se luce como nadie. Lancaster, en mi opinión, está un poco por debajo de los dos anteriores y, aún así, roza el sobresaliente. 2. La grandeza de una escena: esas olas rompiendo en la orilla y dejando testigo sonoro de un amor prohibido a través del incesante murmullo; esa entrega mutua de dos cuerpos húmedos, cubiertos de salitre y arena; esos besos apasionados que hacen de espejo para cualquiera que sepa lo que es amar intensamente… 3. Los momentos de camaradería, alcohol y blues que se marcan. 4. La profundidad y sabiduría que contienen algunos de los diálogos. *Motivos para regresarla a lo terrenal y perecedero: 1. Es tremendamente machista, y no sé hasta qué punto lo justifica la época, o la temática castrense. La mujer está concebida tal y como aparece en la Biblia, es decir “para que el hombre no esté solo”. Y lo que ya clama al cielo es la conversación que mantienen Lancaster y Kerr en la playa, tras su momento tórrido… 2. Entiendo que hay buena voluntad al ensalzar ciertos valores, pero sinceramente, convertirse en mártir por miedo a claudicar, por pura testarudez, por ir contra un muro en lugar de darle la vuelta, por valentía entendida al estilo “antes morir que perder la vida” (me encanta la incongruencia de esta expresión que, sin embargo, contiene un significado bien claro), pues, llámenme cobarde, pero a mí me resulta estúpido. Y es en ese sentido que no comprendo del todo a los personajes. Pongamos un ejemplo: si se mete conmigo alguien de mi tamaño, pudiera ser que en un alarde de valentía y dignidad me pusiera chula; ahora bien, si se mete conmigo alguien que, evidentemente, me va a arrancar la cabeza de un sopapo, pues va ser que lo que me recomienda el cerebro es “salir por patas”, que tal vez sea una actitud cobarde –y sin duda mi orgullo quedará bien dolido–, pero fíjense, yo creo que es más inteligente… 3. Por último, la película es muy previsible. Tal vez en 1953 no lo fuera, pero hoy se ve venir lo que va a suceder. Conclusión: que sí, que me ha gustado, pero está un poco sobrevalorada, ¿no? |