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9 de Noviembre de 2011
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Como ya se ha dicho, el filme nos hace sentir sabores, olores, sensaciones íntimas y domésticas, acercándonos una cultura que al principio del filme nos parecía exótica, lejana, extrañar.
Pero yo quisiera agregar otro elemento más que no debiera pasar inavertido: la música. Además la de Tôn- Thàt Tiêt, tenemos los "Preludio no. 23", "Preludio no. 24" de Frédéric Chopin y el "Clair de lune, Suite Bergamasque" de Claude Debussy, todas interpretadas por Geneviève Ibanez. Es lo que se toca en el piano... Bueno, otro placer más... |