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7 de Enero de 2007
9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En la secuencia inicial estalla una bomba en un coche y en sí la propia película tiene ese mismo carácter destructivo, ya que dinamita, aniquila y pone patas arriba el modelo de familia burguesa, acomodada, llena de religiosidad, amor y también cursilería.
Está narrada con total naturalidad aunque es rabiosamente transgresora e implacable, utilizando además a un niño como elemento desestabilizador. Veremos los polos opuestos de la sociedad representados por las dos familias que van a acercarse por los efectos de una venganza del pasado que ha permanecido oculta y es revelada con impredecibles consecuencias. Es significativo el apelativo que el médico utiliza para dirigirse a su enfermera, dado que el cuco pone sus huevos en nidos ajenos, siendo su cría más fuerte que los otros, de manera que es quien controla dicho nido sin que la madre lo perciba. Que todo esto se llame La vida es un largo río tranquilo no puede ser más irónico
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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