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6 de Mayo de 2006
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Más que graciosa –que lo es mucho–, es entretenidísima. Las situaciones son de lo más ingenioso que podía inventar el cine por aquel entonces, y están todas ágilmente resueltas y engarzadas a fin de lograr que los sesenta minutos parezcan quince.
Desde la inutilidad de esos dos jóvenes burgueses que nos saben ni abrir una lata de conservas hasta el final impredecible, y pasando por el traje de buzo, los "largos paseos" hasta la casa de su novia, los rebuscados mecanismos para manejar la cocina, el "fisgón" de la escotilla y todos los demás enredos, es mi película favorita de Buster Keaton, aunque seguida muy de cerca por "El maquinista de la general". Me faltan sólo un par de cortos suyos por ver. |