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22 de Enero de 2007
13 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Difícil ser objetivo ante tamaña superchería.
Para empezar me repele ese color sepia con el que se ha realizado la película. El personaje que interpreta Edward Norton (ya de por sí un actor bastante anodino) carece de un mínimo de interés. La historia vulgar de amor imposible, entre chico y chica de diferentes clases sociales, importa una eme mayúscula a cualquier espectador cuyo cerebro aún se mantenga a salvo de la telebasura, del cine ñoño yanqui y de críticos tipo "The New York Times". En lo concerniente a la magia es preferible ver al mago Tamariz si no somos muy exigentes o a David Coppeffield, el mago más grande de nuestro tiempo, si queremos disfrutar de un gran espectáculo. El resto es secuencias de trucos baratos creados por el celuloide tramposo. Nada por aquí, nada por allá, abracadabra pata de cabra. No merece la pena ni hacer crítica con "spoiler". |