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1 de Julio de 2011
11 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Si comparamos esta película de 1934 con la que rodó Hitchkock en 1956 en Estados Unidos con el mismo nombre, nos damos cuenta del abismo cinematográfico que ha transcurrido. Lo cierto es que, salvo para nostálgicos y fans incondicionales, es una malísima película.
Todo en ella es artificial, la historia es del todo increíble, los actores, salvo Peter Lorre, están más que regulares, el guión imposible, las ascenas de acción resultan cómicas, etc. En definitiva, es desastrosa, por momentos esperpéntica y surrealista. Hay que tener el valor para decir que el hecho de que una película sea rodada por Alfred Hitchcock o por cualquier director de prestigio, no es garantía de que sea buena y hasta puede ser un fiasco como es el caso. Al ver la película tenía la sensación de que todavía el lenguaje cinematográfico se estaba elaborando, que todavía no estaba muy claro, por ejemplo, la forma de rodar o la duración de los planos o el montaje de las secuencias. Esa técnica cinematográfica que está plenamente lograda, por ejemplo, en "Rebeca".
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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