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10 de Enero de 2008
30 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando el caballero Antonius Blovk regresa a su país después de pasar diez inútiles y largos años luchando en las cruzadas, se encuentra con un panorama desolador; la peste negra está asolando sin piedad las regiones que le vieron nacer, y está sembrando sin compasión la muerte y el dolor en la población. Antonius, que viaja junto a su pícaro escudero, es un hombre que vuelve de tierra santa sumido en un mar de dudas y confusión, ¿Por qué Dios no les ayudó en la guerra santa?, ¿Por qué los castiga ahora con tan cruel epidemia?. Su hasta entonces inquebrantable fe se tambalea en su mente con silenciosa cadencia al paso del caminar de su caballo, acompañándole donde quiera que vaya.
Y entonces... la muerte; "- Hola Antonius, vengo a por ti.". El atormentado caballero sobrecogido ante semejante visión, le propone a la muerte un trato. Antonius le reta a una partida de ajedrez donde entregará su vida si pierde, y seguirá conservándola si gana. La muerte acepta; y mientras la partida siga en pié, Antonius seguirá vivo; y mientras Antonius siga vivo buscará las respuestas necesarias para no temer a la muerte; para volver a creer en un más allá y en un Dios que le den un sentido al milagro de la vida. Eso es en resumen El Séptimo Sello; una película donde el existencialismo y la religión son el fondo y el motor; un ejercicio de filosofía, un interminable repertorio de dudas y preguntas de difícil respuesta. Quizás la película más famosa de Bergman para bien y para mal. Para bien porque acercarse a ella es toda una experiencia por su indiscutible originalidad y su gusto a verdadero cine de autor; también por la fuerza de sus imágenes, por su impresionante ambientación y su saber hacer a la hora de transmitir la angustia y el pesimismo del protagonista. Y para mal porque quizás su misma fama nos hace crearnos demasiadas expectativas, y nos dejará con un saborcillo amargo cuando nos demos cuenta de que a pesar de su calidad visual y argumental, la trama se hace inaguantablemente lenta y cansina. Me parece que poco más voy a contarles de mi experiencia con el Séptimo Sello; aquí me tienen, entre el bostezo y el asombro, preguntándome por qué mi pesimismo florece cada vez que se tocan temas relacionados con la muerte; ¿será porque yo también tengo demasiadas dudas como para no temblar ante el abismo donde termina la vida?, ¿o será más bien que en vez tener dudas estoy jodido por no poder creer de corazón en algún Dios que me espere en algún sitio, al otro lado?. Sea como sea, ya vendrá la muerte algún día... y yo que no sé jugar a la ajedrez, danzando me iré de su mano... Disfrútenla. PD: El 6 de nota es por lo de "Interesante"; porque francamente no sé que nota ponerle. Si fuese por su originalidad y sus imágenes, sin duda se llevaría un 9; pero como también ya he señalado, es demasiado lenta, por culpa de ese ritmo narrativo se llevaría un suspenso. Así que guíense según lo que vayan a buscar en ella. |