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28 de Junio de 2010
21 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil.
André Téchiné se basa en un suceso real del 2004 y en la pieza teatral a la que daría lugar: RER de Jean Marie Besset: Una joven (Marie-Léonie Leblanc) con su bebé de 13 meses, denuncia haber sido atacada por 6 africanos en el metro tomándola por una judia, le hacen unos cortes, le cortan un mechón de pelo y le dibujan unas svásticas en el vientre.
La movilización fue de envergadura, más de 60 policías movilizados, análisis de videos de bandas, rastreo en las estaciones buscando posibles agresores. Imagino a Groucho gritando ¡Es la guerra! Qué papelón el de Chirac hablando del pavor que sentía, qué papelón el de Nicole Guedj (secretaria de Estado de los derechos de las víctimas y administradora del Consistorio central israelí de Francia), en fin todo el mundo se volvió loco. ¿Y los media? ¡más madera, es la guerra, recojan la ropa! Téchiné aparte de una buena música, una elegante puesta en escena y sin afectación hace poca cosa. Acompaña a Jeanne con sus patines, su novio, sus idas y sus venidas. No profundiza ni en el universo familiar, ni en el personal, ni en el político, ni en el mediático. Y, finalmente, me sobra la escena en la que Michel Blanc y su familia discuten (sin profundizar) el tema desde el daño que provoca una mentira de este tipo que da alas al negacionismo. Sin embargo, no hablan de islamofobia en ningún momento. Si se es aséptico en el relato fílmico no se puede uno escorar, digo yo. En realidad, oyendo la canción RER D del álbum arabian panther del rapero Medine Zaouiche (búsquese video con la letra) en unos 6 minutos cuenta más cosas e incluso opina acerca de todo lo que no ha opinado, ni mostrado, Téchiné. Qué cosas pasan, eh. En ningún momento Téchiné menciona la posible repercusión de la instrumentalización del antisemitismo basado en falsa denuncia en la población de los suburbios (ya muy señalada) y que podría tener unos chivos expiatorios, pero bien que mete en los diálogos el peligro de que una mentira de este tipo deslegitime las verdaderas agresiones antisemitas pasadas y futuras. No hay afectación sentimental en el film, pero sí contempla al colectivo judío como víctima de la mentira, olvidando que hay otro colectivo que también es víctima. André dice que no busca el juicio moral de la joven sino mostrar su universo particular que le llevó a inventarse la agresión. No ha mostrado nada, y no hace hablar a Jeanne, sólo la somete a una presión amorosa como posible explicación. Resuelve la crítica al comportamiento histérico de los Media en pocos renglones. "Es sorprendente que haya una mentira que se apoya en algo que les sucede a otros", dice André. No sé de qué se sorprende cuando en realidad el porqué de la mentira de una niñata se fundamenta en el sólido edificio social construido en torno a la "Víctima". Continúa en spoiler por falta de espacio --->
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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