Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre de grupo
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Críticas favoritas elegidas por RAMON ROCEL
- Contacto
- Sus redes sociales
-
Compartir su perfil
Voto de RAMON ROCEL:
8
Voto de RAMON ROCEL:
8
8,0
56.855
Comedia. Drama. Romance
Isaac Davis, un neoyorquino de mediana edad tiene un trabajo que odia, una novia de 17 años a la que no ama y una ex esposa lesbiana a la que desearía estrangular, porque está escribiendo un libro en el que cuenta las intimidades de su matrimonio. Cuando conoce a Mary, la sexy y snob amante de su mejor amigo, se enamora perdidamente de ella. La idea de dejar a su novia, acostarse con Mary y abandonar su trabajo supone para él el ... [+]
17 de septiembre de 2010
17 de septiembre de 2010
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si ponemos 2 o 3 cubos de fría indiferencia…
Dos mil onzas de sarcasmo
Diez mil onzas de intelecto
Una pizca de amargura
Y un adorno de jactancia
A continuación ponemos en una ciudad neoyorquina estos ingredientes entre cuatro tipos esnobistas. Agite, el bien estar de todo. Luego, se debate a punto de controversia. Se rebusca, se regodea se da vuelta al ego, se infla y se cuela en un vaso mitómano o megalómano. Se adorna con un disturbio o instinto distorsionado. Ponga también una ramita de complejo de superioridad.
El que ingiera este aperitivo se enfrentara a la noche lleno de jovialidad. Como si fuera usted una biblioteca andante. Un cinéfilo experto y empedernido. Los efectos de de este cóctel son recomendables para enfrentar el diario vivir en grandes urbes como New York. Sea usted el alma de la fiesta. Sea un “New York City Boy”
Este cóctel se prepara casi siempre con arrogancia, egolatría, egoísmo y soberbia. Estos cuatro ingredientes son básicos, si usted quiere vivir como un sibarita. Elegante y sofisticado al estilo de un genio; a la altura de la viveza de un “Woody” y un “Allen”
Dos mil onzas de sarcasmo
Diez mil onzas de intelecto
Una pizca de amargura
Y un adorno de jactancia
A continuación ponemos en una ciudad neoyorquina estos ingredientes entre cuatro tipos esnobistas. Agite, el bien estar de todo. Luego, se debate a punto de controversia. Se rebusca, se regodea se da vuelta al ego, se infla y se cuela en un vaso mitómano o megalómano. Se adorna con un disturbio o instinto distorsionado. Ponga también una ramita de complejo de superioridad.
El que ingiera este aperitivo se enfrentara a la noche lleno de jovialidad. Como si fuera usted una biblioteca andante. Un cinéfilo experto y empedernido. Los efectos de de este cóctel son recomendables para enfrentar el diario vivir en grandes urbes como New York. Sea usted el alma de la fiesta. Sea un “New York City Boy”
Este cóctel se prepara casi siempre con arrogancia, egolatría, egoísmo y soberbia. Estos cuatro ingredientes son básicos, si usted quiere vivir como un sibarita. Elegante y sofisticado al estilo de un genio; a la altura de la viveza de un “Woody” y un “Allen”
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana