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12 de Junio de 2007
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Steven Spielberg dota de gran intensidad a esta película con geniales momentos de tensión y una genial capacidad para introducir al espectador en la diégesis. Sobrecogedoras algunas escenas de este filme, como cuando degolla a los bañistas sin que veamos al monstruo (un tiburón de 7 metros), o la escena en la que se avalancha contra el barco que va en su captura. Espectacular esa escena. En definitiva, casi 2 horas de gran entretenimiento, que a buen seguro no les defraudarán. Y es que, sin duda, este director es el rey del entretenimiento y cuando falte le echaremos de menos.
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