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7 de Diciembre de 2010
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Un western puro que no se desvía en ningún momento con situaciones ajenas al género, sino que por el contrario nos ofrece dos horas muy entretenidas e intensas en donde vemos a bandidos sin escrúpulos, un plan estratégico para atracar un banco, y a dos cazadores de recompensas muy astutos y habilidosos con el revólver que deciden unir sus fuerzas para dar caza a una peligrosa banda forajidos.
La cinta nos presenta a dos “héroes” prácticamente intocables como protagonistas de la historia. Allí radica el principal atractivo de la película, en que el protagonismo recae en dos grandes actores como son Clint Eastwood y Lee Van Cleef. Ambos interpretan a los cazadores de recompensas que irán a la caza de unos criminales, aunque cada uno tendrá una motivación especial. Es muy atractivo el ver en pantalla a este dúo, quien ya con sus respectivas posturas y el carisma innato que poseen para el género logran hacer de esta cinta una opción muy atractiva y absorbente. Pero no todo termina allí. Para ser un buen western hace falta un sugerente villano, Y “Per qualche dollaro in più” lo tiene en la figura de Gian Maria Volonté, quien interpreta a “El indio”, un facineroso cruel y ambicioso que lidera una banda de asesinos y atracadores de bancos. Así desde el primer minuto hasta el último se va entretejiendo un western puro y duro, el cual no se complica en ningún momento con alternativas raras sino que nos regala dos horas de vibrante acción con duelos, traiciones, tiroteos, infiltrados, astutas jugarretas y mucha testosterona que se canaliza mediante el justo uso de la pólvora para dirimir liderazgos. La música de Ennio Morricone es ya una partitura clásica en donde sobresalen melodías que enfatizan la violencia y la rudeza de las circunstancias que aparecen en pantalla. El tema principal en el que se utiliza un soniquete de un reloj-carrillón es sencillamente brillante para transmitir suspense y tensión, pues casi siempre se lo emplea en el filme como preludio para un duelo. También hay que mencionar entre los elementos positivos la fotografía y la presentación visual de este filme: sobresalen los colores cálidos, mientras que los ambientes y los personajes aparecen siempre sucios y cubiertos de tierra como para dar la impronta de western rústico y áspero. En fin, esta segunda película de la llamada “Trilogía del dólar” está mejor pensada y mejor ejecutada que “Por un puñado de dólares”. Aquí Leone logra un western por antonomasia, pues resulta simple y directo al no complicarse nunca con situaciones estúpidas que desvíen la atención de lo que verdaderamente atrapa aquí: el ver a dos duros muy varoniles asociarse para darle caza a unos sanguinarios homicidas liderados por un psicópata. Notable. |