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14 de Marzo de 2006
6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Una buena película nacional, con un guión inteligente y bien pergeñado, fuera de todo convencionalismo ya visto anteriormente.
"Nueve reinas" tiene una trama atrapante de principio a fin, el ritmo frenético y el interés del espectador no decae en ningún momento, y es de ese tipo de filmes en que a medida que transcurre el metraje nos vamos identificando cada vez más con las situaciones que se plantean hasta llegar a un desenlace que nos sorprende y mucho. Ésta es la historia de dos timadores que sobreviven como pueden en las calles de Buenos Aires, magníficamente interpretados por un sólido y soberbio Ricardo Darín que ya empezaba a dar que hablar en el exterior y un soprendente Gastón Pauls. La trama va ganando en complejidad hasta transformarse en una compleja y enrevesada alternativa que crece en emociones y en perspicacia. Las vicisitudes se tornan en una suerte de "no confíes en nadie", donde cada personaje parece esconder malintencionados objetivos, solapadas motivaciones, un ambiente de extrema desconfianza se apodera del filme, y es allí donde uno puede coincidir que la cinta gana en entretenimiento. Claro que si buscamos falencias, el filme las posee, y ellas pasan por cierta dosis de ilógica naturaleza, donde hay situaciones que son difícilmente que se den de la forma en que se plantean en la narración. No obstante, el filme tiene una fuerte argumentación, la cual junto a las idóneas actuaciones, se transforman en el factor más atractivo de una cinta que nos mantiene pegados a nuestra butaca esperando ver cómo se produce el desenlace de tantas peripecias del relato. En "Nueve reinas" se destaca la originalidad y la frescura del guión, la cual va nutriendo al filme hasta alcanzar altas dosis de suspenso, el clímax del timo se alcanza en las últimas escenas, donde el filme adquiere su valor agregado, el motivo por el cual tuvo el éxito que logró. Una película que ensalza al cine argentino, porque da sobradas pruebas que se puede contar algo con mucha originalidad y tacto, y lo que es mejor, alejado de toda fórmula preestablecida. |