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14 de Mayo de 2010
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La primera parte se pone interesante: un funcionario se entera que morirá en poco tiempo de una enfermedad terminal y decide por tanto reflexionar y cambiar de actitud. Así surge un filme existencialista, melancólico y reflexivo sobre temas tales como:
* El encontrarle el verdadero sentido a la vida. * El reflexionar sobre las conductas del pasado para hacer un balance. * La difícil aceptación de un diagnóstico que es una especie de sentencia de muerte. * El ser humano frente a la enfermedad. * El aprender a sentirse verdaderamente vivo. * El cambio de mentalidad para corregir errores. * La desgracia que abre los ojos hacia la vida. * El recuperar tiempo perdido para poder encontrarle el gusto dulce a la existencia. * El darse cuenta de que el exceso de trabajo no ha permitido disfrutar. * El pasar de ser un autómata con un existir monótono a tratar de disfrutar de los afectos y de las relaciones interpersonales. * El intentar ser feliz luego de desperdiciar el tiempo con una vida demasiado seria y estructurada. Pero… la segunda mitad del filme, justo cuando comienza a acentuar su crítica hacia la burocracia y la corrupción, allí la cinta se pone más densa y sumamente lenta en su desarrollo. El metraje además es muy extenso, los diálogos muy tediosos y la película en general empieza a apagarse de tal manera que termina aburriendo mucho. En fin, me quedo con esa primera parte, la cual es un maravilloso ejercicio crítico sobre el cambiar de mentalidad para corregir errores del pasado y sobre el miedo del ser humano hacia la muerte. La segunda mitad te despega emocionalmente del filme y te termina durmiendo. |