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23 de Junio de 2011
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
"Un cuento chino" no es un peliculón con mayúsculas, que nadie espere ver una película tan redonda como pudieran serlo "El hijo de la novia" o "El secreto de sus ojos". Sin embargo, tampoco lo pretende, efectivamente, estamos ante una fábula encantadora, muy divertida, con un (por antagónico que resulte) tierno humor negro.
Estamos ante una cinta tierna, encantadora en su simpleza, donde las subtramas apenas existen, todo se focaliza en la excelente interpretación de Ricardo Darín (actor soberbio que parece tocado por una varita mágica) y Huang Hung-Sheng (Darín se lleva casi siempre merecidos laureles, pero el actor chino pinta mucho en este cuento), con una única intencionalidad romántica, encarnada por la actriz Muriel Santa Ana. La historia es digna de Capra, una enseñanza moral bien narrada, con pulso firme y letra clara, dando una sonrisa dulce en tiempos turbulentos y de crisis. Darín compone con una maestría especial a un huraño pero honesto ferretero, mientras que Huang Hung-Sheng está encantadoramente desorientado y perdido en una ciudad que no entiende, generando desde el primer momento la compasión del espectador. Sebastián Borensztein fuerza un poco las situaciones, pero verdaderamente, el talento de sus intérpretes y sus miradas, salva los muebles, dando un producto encantador y al que se le perdona su exceso de dulzura, incluso entre bromas macabras. Y Frank Capra se nos hizo argentino. Un pibe chino para un milagro. |