|
28 de Enero de 2011
5 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La lluvia puede resultar seductora, apasionante, melancólica, amenazadora, poética, musical, sencilla, copiosa, inspiradora, exigua, caótica, vivificante y hermosa.
Amsterdam tiene fama de ciudad acogedora, variopinta, intercultural, libre, desenfadada, excitante, vanguardista, cambiante, original, sensual y provocativa. Así que, con estos mimbres, la lluvia en Amsterdam se muestra proclive a aceptar de buen grado un tratamiento cinematográfico ambicioso. Pero este cortometraje nos ofrece una visión sólo discreta. Habrá que intentarlo de nuevo. |