|
3 de Agosto de 2012
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Siendo de la generación de Barrio Sésamo y pese a una mala memoria, recuerdo con bastante claridad a los teleñecos que formaron parte de mi infancia. Personajes como la Rana Gustavo, Coco, el Monstruo de las Galletas, Epi y Blas....compartían una mítica plaza con otros personajes no menos míticos como Espinete, Chema o Don PimPón. En la película que nos ocupa podemos ver alguno de ellos pero la mayoría son teleñecos a los que he visto alguna vez pero si salían en las tardes de bocadillo de nocilla frente a la tv, lo hacían de forma más puntual.
La historia es bastante sencilla de resumir. El protagonista (Jason Segel) se ha criado desde pequeño con un teleñeco (Walter) y ambos sienten admiración por la extinta serie. Amy Adams hace de la paciente novia del primero que tiene que aguantar como siempre es segundo plato tras Walter, incluso en un viaje para celebrar su aniversario que se convierte en una aventura para reunir a todos los teleñecos y hacer un programa de tv que recaude el dinero necesario para evitar que un magnate del petroleo destrulla todos los antiguos platós para excavar en busca de oro negro. Aunque mezclando los ingredientes de un planteamiento dirigido al público infantil, más los números musicales (de los que personalmente no soy fan y no me disgustaron) puede tirar un poco para atrás su visionado. Pero entonces es cuando vemos que su director es James Bobin, creador de series como Ali G o Los Conchords (Flight of the Conchords) y vemos que toda la cinta está impregnada de originales puntazos e ingenioso sentido del humor. Aparte de los ingeniosos y originales momentos humorísticos, la cinta tiene un gran ritmo que la convierte en una más que interesante obra de entretenimiento y está en todo momento impregnada de una nostalgia que hará las delicias en muchas escenas de los ochenteros, no reñida con diversión para los peques de la casa en la actualidad. Destacar también los incontables y buen utilizados cameos de famosos, sobretodo cómicos. Todo aderezado con una también acertada BSO. En resumen, una grata sorpresa recomendable para toda la familia. Nota: 6'5 En twitter: @er_calderilla |