De el leñador te esperas una película valiente y comprometida, ya que toca un tema tabú donde los haya, la pederastia. Pero siendo un film americano siempre hay reticencias, y en este caso justificadas. Que sí, el inicio es prometedor, el personaje de Bacon esta bien interpretado y sientes repulsión a la vez que una cierta compasión él. Pero la película acaba perdiendo el mensaje por lo mismo de siempre,por la manía de sobrecargar la pantalla de drama y sobretodo por el moralismo, las redenciones a través de la negación de uno mismo, la misma historia americana de siempre. Y eso en un film como éste es injustificable.
spoiler:
¿Cuántas probabilidades había de que la tia con la que se lia Bacon sufriera abusos físicos, y la niña del parque también fuera víctima de un pederasta, en este caso su padre?, ¿ de verdad piensan que a mayor drama mayor fuerza del mensaje?. Yo creo que más bien todo lo contrario, acaba por desvirtuarlo.
Me parece también de una hipocresía intolerable que el personaje de Bacon se redima controlando y atizando salvajemente a otro pederasta, y si se fijan bien mientras le golpea por un momento se refleja su cara en la del pederasta. Eso es moralismo gratuito, cobardía.
Y claro, la película no iba a hablar de un pederasta al uso no: éste solo abusaba de niñas, no vaya a ser que además de pederasta sea maricón, y no las penetraba, simplemente se rozaba (a diferencia del pederasta al que agrede, que viola niños).Preciosa distinción entre pederastas malos y menos malos.
Lo único que salvo es el personaje de Benjamin Bratt, representante de la hipocresía social, en apariencia su único amigo en el film, pero que acaba por resultar igual que el resto (yo no soy como tú, sea lo que sea que tengas).
Para hacer denuncias como éstas, mejor dejen las cosas como están.