La excepcional interpretación de Philip Seymour Hoffman y Laura Linney es lo único que salva a esta película de convertirse en un filme de sobremesa. Aburrida, con algún toque de sutil humor y apenas sin banda sonora... y otra vez aburrida.
spoiler:
No espereis que ocurra nada, porque no ocurrirá nada en las casi 2 horas que dura.