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Sinopsis
Años 20. Mafia. David Shayne es un autor teatral fracasado que, por fin, ha conseguido financiación para una de sus obras. Pero tiene que aceptar una condición: darle un papel secundario a Olive, la incompetente novia del productor, el gángster Nick Valenti. Olive acude a los ensayos acompañada de su guardaespaldas Cheek, que, lejos de limitarse a vigilarla,... Leer sinopsis completa
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5 de Julio de 2011
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En cuanto aceptas que el tono del film es poco verosimil, con unos personajes bastante estereotipados, el film resulta muy divertido.
Contrariamente a lo que ocurre a otras películas de Allen, resulta más interesante el argumento que los diálogos, aunque el final es demasiado previsible.
El casting es muy adecuado. Recomendable la versión original, porque el doblaje tiene alguna laguna.
Germán  |
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stikma
la laguna - tenerife - canarias (España)
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6 de Noviembre de 2011
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Entre "yo soy un artista" y "yo no soy un artista" transcurre "Balas sobre Broadway", la realidad sobre las necesidades económicas lleva a un escritor a apoyarse en la mafia y sus asuntos, el jefe tiene una socia que baila y así todo un montaje de una obra que se lleva el reconocimiento, la película es importante, propone una oportunidad que huele mal, disputas de fracasados, novatos y el gorila, todos quieren meter mano, todos quieren triunfar, una danza de caníbales que llega a causar ansiedad, una obra que se vende al diablo.
La narración de Allen siempre es perfecta, sumerge en la realidad del mercado sin titubear y sin buscar ser legendaria, es humilde y más ordinaria que otras, pero sus personajes se rodean de alcohol, regímenes imposibles o chihuhahuas, es impecable en su desarrollo y tiene mucha fuerza en cada secuencia, llega a provocar la agonía del protagonista hasta que se arrodilla ante el matón, el tipo intimida y no tiene educación, pero lleva la obra a la pasión, una vida de agallas inserta el instinto dramático, la tragedia sólo se puede transmitir con la experiencia, una pugna con la sabiduría del creador y un dilema de hasta donde llegar para que se cumpla el trabajo.
El trabajo de sus vidas no puede ser aplastado por una mala actriz, la trama es perfecta y se resuelve como el resto de la película, con una humildad poco habitual pero tan lógica como siempre en Woody, cada uno su merecido, dilemas resueltos, personajes dominados y expuestos, la decencia va más allá y plantea el mundo moral que se puede crear cada persona, en mi opinión la resolución es legendaria dentro de un producto sin mucho ruido, la sencillez permite un tono totalmente constante, la obra obtiene el éxito que comienza a crear leyendas, disparos como sonido ambiente, el fracaso nunca fué tan dulce y nunca consiguió abrir la mente de manera tan franca sobre qué decisiones tomar, el artista que vuelve a Pittsburgh, el artista que ya no es artista pero se siente libre.
stikma  |
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5 de Febrero de 2012
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David Shayne (John Cusack) es un autor teatral de Pittsburgh que se ha establecido en Nueva York en busca de gloria y reconocimiento. Acompañado de su novia Ellen (Mary-Louise Parker) comprobará que es muy difícil alcanzar su deseo idealizado de llevar sus obras a los escenarios. Ya que en Nueva York llueven bailarinas, balas y gángsters. Pero cuando acepta una oferta de su representante Julian Marx (Jack Warden) para llevar una de sus obras al escenario no habrá vuelta atrás para el pobre David que aunque le parezca increíble que entre el reparto figuren la conocida actriz Helen Sinclair (Dianne Wiest) también tendrá que soportar el peso de la inexperta Olive Neal (Jennifer Tilly), bailarina de cabaret y novia del más peligroso capo de la ciudad, Nick Valenti (Joe Viterelli) que asigna a uno de sus matones Cheech (Chazz Palminteri) para que la vigile constantemente.
Woody Allen rodó ésta nerviosa e inteligente comedia a modo de homenajear el espectáculo del Nueva York de los años treinta, término en el que el realizador de “Manhattan” (1979) se acuñó en sus inicios en los escenarios como comediante y qye después supo sobrellevar bien detrás de las cámaras. Pero “Balas sobre Broadway” no es solamente un tributo sobre ése mundo del espectáculo que conocemos como variedades sinó también una oda al culto de la dramaturgia moderna. Las actuaciones de Dianne Wiest (como una tragicómica Gloria Swanson / Norma Desmond del “Sunset Boulevard” llevado al teatro) y Chazz Palminteri (interpretando a un matón que sabe de dramas porque él mismo provoca el drama en las calles) son lo mejor de la película.
Natxo Borràs  |
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17 de Diciembre de 2012
de usuarios han encontrado esta crítica útil.
Muchas películas de baja calidad se caracterizan porque en el cartucho del héroe, las balas nunca parecen agotarse. No obstante, en la vida real, a veces parece que hay personas, fecundas en ardides y engaños teatrales, que para cada sombrero con ideas, salen dos por cada tres que entran. Lo de Woody Allen es ciencia ficción, ¿qué quieren que les cuente?
Con un John Cusack muy cómodo al interpretar un papel que en su juventud hubiera interpretado el propio director, "Balas sobre Broadway" es un maravilloso relato y ejercicio de género, con los usuales puntos fuertes del cineasta (ágiles diálogos, ocurrencias maravillosas...) y un añadido que no siempre logra, contar un arco argumental de forma clara y sin perderse entre tanta brillantez y ideas originales.
Chazz Palminteri enfoca a un gángster que resulta tener una intuición artística brutal y saca de su atasco a un autor prometedor pero en pleno bloqueo (el ya citado papel de Cusack), aunque ambos comprenden que la amante que le ha impuesto el jefe del matón, para financiar el proyecto, será un dolor de muelas. Acompañado toda esta batería, hay maravillosos secundarios y muchos de los fantasmas que muestra el genio de New York cuando habla de mujeres, amores y descuerdos.
Una auténtica gozada.
Aunque si quieren llamarme hooligan de Allen, podrían hacerlo...
El Libanés  |
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14 de Febrero de 2013
de usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sin ser, desde luego, la mejor película de Woody Allen dista de ser la más floja. Y ello se debe a que, por encima de algunos defectos importantes, conserva el sello del director, que no actor en esta ocasión. Digamos que de haberlo sido (se ha indicado porque su edad ya no era incompatible con el papel de escritor novel) la película hubiera sido distinta. Pero, aun con esa ausencia, la película tiene el sello de Woody Allen.
Y este sello es muy definido. Nos ofrecerá siempre una música no original, sino recogida de grabaciones y temas conocidos del jazz, sin recurrir a composiciones ad hoc; en este caso añade los bailes un tanto ratoneros que acompañan como fondo a ciertas escenas. Tendremos una recreación muy creíble de la época en que sitúa la historia que cuenta; en este caso, los años veinte cercanos a los treinta que siempre le han atraído. La sucesión de imágenes conduce a una continuidad peculiar del desarrollo de la narración.
Hay dos actores que destacan: uno de ellos es Chazz Palminteri en su papel del guardaespaldas con sentido de dramaturgo; y otro, el entrañable de Dianne Wiest en un papel un poco psicodélico de actriz decadente. Los dos tuvieron la atención de la academia, como nominado o como ganadora. Pero tras ambos está la mano de Woody Allen, sin duda. Como lo está tras uno de los personajes más divertidos de la película, sin tener apenas papel: la doncella o mucama, bien entrada en carnes y de color oscuro, que atraviesa imperturbable las escenas que se desarrollan en la casa del gangster.
¿Qué hace que la película no esté exenta de críticas, más allá de lo que son gustos? Pues quizá el final, que pesa como un pegote y que ni siquiera como happy end es esperado por el espectador. La relación del protagonista con su pareja no ha sido en ningún momento objeto de atracción de la atención del espectador y, por ello, ahora sobra. Nunca se valorará lo suficiente la importancia del final de una película, no para decir si ésta es buena o mala, sino para aumentar o reducir el impacto causado en el espectador.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
Hay que confesar que una de las escenas que me provocaron la risa es aquella en que el guardaespaldas de la primera actriz liquida a ésta porque no cumple con las exigencias del papel del drama que va a estrenarse, sobre todo por su voz. La cosa no se sabe de qué va pero la actriz desaparece de la escena y el guardaespaldas dispara tres tiros. Se acaba la escena. Eso es humor negro y no el que se ve, por ejemplo, en un Tarantino. El humor negro existe cuando ni hay sangre, ni se ve al muerto, ni se ve su muerte y al malo le salen mal las cosas.
RARRA  |
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