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La muerte tenía un precio

Western Dos cazadores de recompensas que buscan al mismo hombre deciden unir sus fuerzas para encontrarlo, aunque las razones que los mueven son completamente diferentes... Su título original ("Per qualche dollaro in più") ya sugiere que es la continuación natural de "Por un puñado de dólares" ("Per un pugno di dollari"), dirigida por Leone un año antes. (FILMAFFINITY)
Críticas 136
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8
27 de octubre de 2016
8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Era tremendo Leone. Menuda bestia cinematográfica. Del lodo sacaba oro. Un alquímico, un mago. Un estilista feroz. Capaz de llenar cada plano de mil detalles hermosos; de coger una chufla de historia, regada de tópicos y tontadas, y devolvernos una obra barroca, luminosa, vitalista, rica y jugosa; de hacer equilibrios, con bella habilidad, en el pantanoso terreno que separa la parodia del homenaje, la caricatura del héroe. En definitiva, un genio, un altar para él, una estatua de mármol y un himno se merece como poco.
Por supuesto que no me olvido de otro grande, Morricone, indispensable. Y de ese trío, Van Cleef, Eastwood y Volonté. Y, sin duda, el mejor de entre todos, Kinski, y su joroba, qué delicia/fechoría*.
Un maloso, su banda, un banco y dos cazarrecompensas. Quizás una venganza. El resto es deleite, recreación, juego, humor. Planos de caras (¡qué casting!), tiempos muertos y el cine como celebración y disfrute.
Un viejo, un muchacho y un loco drogado. Lucha de titanes y muchas risas.
Clint Eastwood, Lee Van Cleef & Gian Maria Volonté
Un hombre de honor, un pragmático capitalista y un enfermo asesino. Como alacranes a fuego lento (Peckinpah no andaría lejos. Tienen un aire de familia. Si bien el americano "respetaba" más su tradición, se la tomaba más en "serio").
Y a pesar de la juerga, de fiesta tan alegre, está contada con precisión matemática, con lógica de hierro, sus imposibles meandros, disparatados, absurdos, creados muchas veces por la mente delirante del Indio, siempre son explicados con pericia y claridad, sin pega alguna.
Comic, Canto, Épica. Todo bueno. Todo está cuidado, mimado, pensado, bien urdido y rimado. Nada es de relleno ni está dejado al azar. Música, texto e imágenes en sinfonía inspirada y armónica.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
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* Solo por ese detalle ya demuestra lo que vale Leone, su catadura, su libertad y cachondeo, los lujos que se permite y que el resto ni siquiera imagina o sueña. Como por ejemplo: el prólogo con el silbido y el disparo (qué imaginación también); la escena del profeta (recuerda-adelanta a "Seven" en el movimiento de la casa por cercanía transportada. Este caso seguramente sea casual, pero parece evidente que la influencia de este director italiano ha sido enorme entre sus coetáneos y también entre las nuevas generaciones, no hace falta decir que Tarantino le rinde la debida pleitesía); el duelo primero a sombrerazos; la fabulosa y escalonada presentación de los personajes (por sus hechos les conoceréis); la "patrona" (es casi la única mujer que aparece en esta historia tan masculina y arrabalera) del hotel rendida, como no podía ser de otra manera, a los encantos de Clint, esas jetas de todos, Aguascalientes...
Enorme cierre. Se explica el pasado malvado y se ajustan cuentas. Duelo final en la cumbre y gloria como broma en el final. Todos felices y contentos.
9
21 de abril de 2011
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
El segundo "spaghetti western" (horror y asco de palabra) realizado por Leone tras la ya estupenda "Por un puñado de dólares". "La muerte tenía un precio" es una obra mucho más arriesgada y profusa, dónde Leone demuestra de forma indiscutible ya una madurez creativa admirable.
La película cuenta con un argumento denso, de una complejidad interior muy propia de su autor: un cazarecompensas (Van Cleef) llega a un pueblo en busca de un hombre; en la ciudad de al lado, otro cazarecompensas (Eastwood) hace lo mismo. Mientras, El Indio (Volonté) logra escapar de la cárcel y planea dar un gran golpe al banco de El Paso. Los dos cazarecompensas ven ahí también su gran oportunidad y estarán condenados a entenderse.
De gran ritmo, ceremoniosa puesta en escena y, sobre todo, una intensidad muy especial, pegajosa, se trata de un western genial en muchos aspectos (sólo la presentación de los personajes debería ir en cabeza en cualquier antología del género), dónde se despliega una lírica violencia, así como una socarronería notoria. Resulta memorable, inmortal, la música de Morricone, una pieza maestra que ya forma parte de la mítica y mística del cinéfilo, una vez más el leit motiv, el corazón de la película, que a veces se solapa a secuencias geniales especialmente todo lo relativo al personaje de Gian María Volonté (lo relativo a su reloj musical).
Soberbias caracterizaciones del trío protagonista, que institucionaliza, a través de primeros planos, la barba de tres días, la suciedad interior y exterior, lo ya atisbado en "Por un puñado de dólares": la inexistencia del héroe. Esa fue, entre otra muchas, la alucinante aportación de Leone al western. CON MAYÚSCULAS. Obra maestra.
7
29 de mayo de 2006
40 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil
Calificar de magistral La muerte tenía un precio, con independencia del nivel técnico de Leone, es un chiste. A principios de los ochenta todos los tópicos del cine de vaqueros provenían de esta cinta. Incluso las viñetas humorísticas del amigo Forges obedecían a diálogos y poses de esta película y por ende a la célebre trilogía del dólar. La secuencia del duelo durezas de los dos protagonistas no digo que no sea una parodia, digo que sobra. También hay fallos de raccord bastante cantosos y el abuso que realiza Leone al recargar las tensiones con los primeros planos me parece excesivo. Aparte, claro está, del garrafal fallo de guión y dirección que comento en el spoiler.

De todos modos, La muerte tenía un precio atesora entretenidos momentos. La relación entre los dos héroes es notable así como sus presentaciones. También podemos observar la mejor cara de loco de Klaus Kinski y a un Gian María Volonté que me parece el mejor de todo el reparto. La banda sonora sigue la magistral senda que abrió su predecesora.

En definitiva, un buen western estúpido en alguno de sus pasajes pero con el encanto que tiene siempre contemplar como el tintineo de los relojes dirigirá nuestra suerte.

PD. La película favorita de Tarantino es Río Bravo.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
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Cuando nuestros héroes están maniatados y en espera de que les den matarile, los liberan sin causa ni motivo aparente. La frase del mafias de turno sobre el tema no aclara nada, y claro, una vez libres se cepillan al personal. Muy mal. Muy mal.
5
1 de agosto de 2012
10 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
El hecho de que La muerte tenía un precio haya pasado a la historia del cine y sea venerado por muchos como una magnífica obra de ese engendro llamado Spaghetti-Western no se debe a sus características técnicas ni al guión que lo sostiene, se debe más que nada a la atmósfera que envuelve a esta obra: Coge un desierto en Almería, añádele a las cámaras un par de filtros amarillentos para intensificar la sensación de calor sofocante en el desierto, construye unos personajes de carácter chulescos y vacilones que no parecen tener miedo de nada y haz que tres buenos interpretes se hagan con ellos, si uno de ellos es una leyenda del cine del oeste, mejor que mejor. Ponlo todo en una coctelera que agite un director experimentado, sin necesidad de que sea brillante y sírvelo, eso sí, envuelto en una banda sonora con uno de los grandes genios en esto como es Ennio Morricone. El resultado será una película que pasará a la historia, con muchas virtudes, pero con demasiados defectos también. La muerte tenía un precio dibuja una caricatura del viejo oeste donde todos los personajes buenos, malos o incluso los intrascendentes parecen tener una aura de valentía y soberbia que sobrepasa lo humanamente aceptable para ser creíbles, el guión no deja de ser una concatenación de tópicos engarzados y salidas de tono propiciadas por los propios personajes que siempre actúan enaltecidos creyendo controlar en todo momento la situación hasta que los giros de guión demuestran lo contrario y aparece que es otro el que realmente tiene la sartén por el mango. No hay guión, no hay personajes, tan solo la historia de un reloj musical aporta algo sentimental al filme que además ni siquiera cuida aspectos de rácord elementales (personajes que caen muertos sin verter una gota de sangre en posturas forzadas donde dan varias vueltas antes de caer, sombreros agujereados que luego parecen nuevos, heridas que curan milagrosamente…) no ayudan a mejorar la calidad de la película. Aún así logra Leone reflejar la estética del western con sus pequeños giros a la italiana para reinventar el género, pero, y lo siento por los millones de admiradores de la cinta, no creo que haya que encumbrar una película que ni si quiera trata de pulir aspectos banales para hacerla más digna y creíble, en la que hay cierta pereza argumental y de realización y en la que todo es puro efectismo para llegar a lo que es hoy día.

http://palomitasconchoco.wordpress.com
9
5 de diciembre de 2006
8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta pelicula, segunda de la famosa saga, cuenta con un mayor presupuesto, y consigue superar el nivel inesperadamente alto, que consiguió la primera. (Por un puñado de dólares). A destacar las interpretación de Gian Maria Volanté, injustamente ensombrecido por los, también estupendos Lee Van Cleef y Clint Eastwood. La banda sonora estupenda. Merece la pena verla, sin duda.
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