El Dorado
7,7
14.528
Western
Un pistolero llamado Cole Thornton (John Wayne) acude a El Dorado por encargo de poderoso terrateniente, Bart Jason. El cacique le ofrece un trabajo: expulsar de unas tierras próximas a una familia de granjeros, los McDonald. Thornton acaba rechazando el encargo a instancias de Jean Paul Harrah (Robert Mitchum), el sheriff de El Dorado y viejo amigo de Cole. Tiempo después, Thornton se entera de que otro pistolero ha aceptado el trabajo ... [+]
3 de noviembre de 2015
3 de noviembre de 2015
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un caballero alegre y audaz de día y de noche cabalgando va. Y canta su canción mientras sigue osado a la busca de El Dorado. Valgan estos versos de E.A. Poe, recitados por James Caan, para presentarnos un film mítico del western, cuyo reparto no podía estar encabezado por otro mito como John Wayne. Howard Hawks repitió un guión de supervivencia ante inferioridad numérica en un tríptico que forma Río Bravo, El Dorado y Río Lobo. Mismo guión pero con distintos matices.
Quizás si fuese un mecano, emplearíamos los personajes de Dean Martín y Brennan de Río Bravo, de James Caan y Christopher George de El Dorado, de Jennifer O'Neill de Río Lobo y a John Wayne como nexo de las tres para montar la pelicula definitiva del oeste. Sin duda sería un film único e irrepetible.
Ciñéndonos a El Dorado, el filme es una reflexión de la amistad masculina, sin tapujos, el apoyo a tus amigos, que para los solitarios protagonistas, son su auténtica familia. De hecho, y salvando las distancias, Wayne y Mitchum ejercerían de un matrimonio sui generi, con el abuelo encarnado por Hunnicutt y el hijo adoptado que sería Caan. Una familia muy masculina, apoyada por algún personaje femenino en un rol secundario.
Quizás si fuese un mecano, emplearíamos los personajes de Dean Martín y Brennan de Río Bravo, de James Caan y Christopher George de El Dorado, de Jennifer O'Neill de Río Lobo y a John Wayne como nexo de las tres para montar la pelicula definitiva del oeste. Sin duda sería un film único e irrepetible.
Ciñéndonos a El Dorado, el filme es una reflexión de la amistad masculina, sin tapujos, el apoyo a tus amigos, que para los solitarios protagonistas, son su auténtica familia. De hecho, y salvando las distancias, Wayne y Mitchum ejercerían de un matrimonio sui generi, con el abuelo encarnado por Hunnicutt y el hijo adoptado que sería Caan. Una familia muy masculina, apoyada por algún personaje femenino en un rol secundario.

Magníficamente narrada, con situaciones de comedia, de suspense y de acción, tiene en los diálogos su punto fuerte, con un perfecto nemesis que encarna George, el pistolero malo de gran honorabilidad y al que abaten a traición. Otro hombre de verdad en el bando equivocado. Aparte está el pusilánime personaje de Asner, el ranchero rastrero, de dudosa hombría, alquilando pistolas para imponer su injusticia.
Gran film y gran reparto, con un sorprendente Caan y con un Wayne irrepetible. Da gusto verlo y disfrutar de sus filmes.
Por último recordar que Kasdan homenajeó al filme en Silverado, quizás la que constituiría una tetralogía con las de Hawks. Fue Silverado porque dijo que no podía superar a El Dorado. Plata y oro.
Gran film y gran reparto, con un sorprendente Caan y con un Wayne irrepetible. Da gusto verlo y disfrutar de sus filmes.
Por último recordar que Kasdan homenajeó al filme en Silverado, quizás la que constituiría una tetralogía con las de Hawks. Fue Silverado porque dijo que no podía superar a El Dorado. Plata y oro.
23 de marzo de 2014
23 de marzo de 2014
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Qué duda cabe que este esplendoroso y crepuscular western de Hawks, guarda reminiscencias de “Río Bravo” con situaciones y personajes parecidos, no obstante, en “El Dorado” todo ha envejecido. Los personajes, e incluso, el conflicto, se revelan anacrónicos. Pero lo más importante no es eso, sino la conciencia que Hawks tiene de ello y su consiguiente respuesta. “El Dorado” habla de relaciones humanas y lecciones de amor, de cómo intentan camuflarse con acciones presuntamente heroicas o gestos grandilocuentes. De cómo los hombres y las mujeres se engañan a sí mismos creyendo que su misión en la tierra es la lucha y el combate, cuando no es más que la supervivencia y la búsqueda del otro.
“El Dorado” también es un western sombrío donde un personaje, un sheriff alcohólico debe afrontar una situación conflictiva con una ayuda del todo insuficiente: un pistolero maduro y achacoso, la vejez de un anciano que desentona con su trompeta y la inexperiencia de un joven que recita versos de Poe, son las características de definen a sus colaboradores. Lo que más importa para Hawks son esos personajes en decadencia, indagando en las motivaciones íntimas de cada hombre, dejando el enfrentamiento con los villanos en un segundo plano y siempre oscilando de forma lúcida entre la comedia y el drama sin que el resultado chirríe ni un ápice. Los personajes tienen un pasado al que rendir cuentas, un remordimiento que acallar, unas necesidades que satisfacer.
“El Dorado” también es un western sombrío donde un personaje, un sheriff alcohólico debe afrontar una situación conflictiva con una ayuda del todo insuficiente: un pistolero maduro y achacoso, la vejez de un anciano que desentona con su trompeta y la inexperiencia de un joven que recita versos de Poe, son las características de definen a sus colaboradores. Lo que más importa para Hawks son esos personajes en decadencia, indagando en las motivaciones íntimas de cada hombre, dejando el enfrentamiento con los villanos en un segundo plano y siempre oscilando de forma lúcida entre la comedia y el drama sin que el resultado chirríe ni un ápice. Los personajes tienen un pasado al que rendir cuentas, un remordimiento que acallar, unas necesidades que satisfacer.

Ya en la escena que abre el film, Harrah (Mitchum) y Thorton (Wayne) aluden a un pasado común más grato que el presente, un pasado en el que se estrecharon unos vínculos que es difícil mantener en la actualidad. Un dato a retener es la incomodidad que expresa Harrah al saber que Maudie (Charlene Holt) también forma parte del pasado de Thorton. En ese instante, Harrah se siente ya en desventaja a Thorton, y ello explicará, en cierta medida, su posterior empeño en actuar (él es el sheriff) eficazmente frente a Thorton, la profesionalidad siempre es un tema recurrente en el cineasta. La insistencia de Hawks en retratar el dolor físico en el film – las arcadas que siente el alcohólico Harrah, las punzadas de dolor que siente periódicamente Thorton – contribuye a perfilar su personal interpretación del western crepuscular. Una obra maestra puesta en imágenes con un clasicismo impecable que relativizó algunos dogmas de su género sin querer escribir su acta de defunción.
8 de marzo de 2017
8 de marzo de 2017
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Este film fue el penúltimo de Hawks (el último sería Río Lobo, 1970) escrito por Leigh Brackett en una adaptación de la novela de Harry Brwn: The Stars In Their Courses (1960). Tiene la película una música excelente de Nelson Riddle y gran fotografía de Harold Rosson. Se rodó una parte en exteriores de Kanobe (Utah) y Tucson (Arizona), y también en los estudios de Old Tucson (Arizona). Fue producida por H. Hawks.
El reparto es de lujo. John Wayne que no cabe en sí: creíble, llena pantalla, duro, seguro, imponente. A su lado no flaquea un gran Robert Mitchum que sabe hacerle el dúo a Wayne con gran carga dramática y enorme enjundia. El joven James Caan está estupendo. Y todos los secundados en un reparto de primer orden con artistas tipo Charlene Holt, Paul Fix, Arthur Hunnicutt, Michele Carey, Edward Asner o Marina Ghane por mencionar una parte.
La película posee un gran ritmo narrativo de la mano del gran director que fue Howard Hawks, que sigue en este film su máxima de que la cámara siempre tiene que estar a la altura de los hombres, y que el espectador no debe ser consciente de su movimiento. Esto proporciona un estilo aparentemente sencillo pero a la vez muy difícil de ejecutar. Algunos dicen que en esta película Hawks se inspira en su film Río Bravo de 1959. Sea como fuere, estamos ante un western al más puro estilo, con una tensión in crescendo, que puede ser considerada una obra maestra del género.
El reparto es de lujo. John Wayne que no cabe en sí: creíble, llena pantalla, duro, seguro, imponente. A su lado no flaquea un gran Robert Mitchum que sabe hacerle el dúo a Wayne con gran carga dramática y enorme enjundia. El joven James Caan está estupendo. Y todos los secundados en un reparto de primer orden con artistas tipo Charlene Holt, Paul Fix, Arthur Hunnicutt, Michele Carey, Edward Asner o Marina Ghane por mencionar una parte.
La película posee un gran ritmo narrativo de la mano del gran director que fue Howard Hawks, que sigue en este film su máxima de que la cámara siempre tiene que estar a la altura de los hombres, y que el espectador no debe ser consciente de su movimiento. Esto proporciona un estilo aparentemente sencillo pero a la vez muy difícil de ejecutar. Algunos dicen que en esta película Hawks se inspira en su film Río Bravo de 1959. Sea como fuere, estamos ante un western al más puro estilo, con una tensión in crescendo, que puede ser considerada una obra maestra del género.

Así pues, detrás de esta desenfadada película se encuentra el cine de Hawks, esta vez resumido y mejorado. El propio Hawks dijo por aquellos entonces, cuando rodó este film: “Me he cansado de las historias dramáticas. Hay un número limitado de tramas que se puedan hacer y yo las he hecho todas. Así que ahora intento hacer historias de personajes más que de tramas. Y deben ser entretenidas, hay que introducir más comedia en ellas, porque lo divertido es disfrutar con la película, reír con ella”. Más claro el agua.
Este tipo de western fue de los que supusieron el colofón del género, presentando vaqueros, héroes del far west con edades avanzadas y rechazados por el entorno; no había ya cabida para ellos, su compañía eran los recuerdos de sus hazañas de antaño y vivían de su fama pasada. Podría decir esta fue una de las películas que promocionó el nuevo Western, cuando a finales del XIX se impone el Estado de Derecho y acontecen cambios importantes en el plano social, económico y de ordenación en general. Es ahí cuando el pistolero pierde caché y reconocimiento, siendo incluso repudiados, y emergen individuos armados que son personas marginadas, desplazadas y desclasadas, personajes angustiados.
Este tipo de western fue de los que supusieron el colofón del género, presentando vaqueros, héroes del far west con edades avanzadas y rechazados por el entorno; no había ya cabida para ellos, su compañía eran los recuerdos de sus hazañas de antaño y vivían de su fama pasada. Podría decir esta fue una de las películas que promocionó el nuevo Western, cuando a finales del XIX se impone el Estado de Derecho y acontecen cambios importantes en el plano social, económico y de ordenación en general. Es ahí cuando el pistolero pierde caché y reconocimiento, siendo incluso repudiados, y emergen individuos armados que son personas marginadas, desplazadas y desclasadas, personajes angustiados.

Concluyendo estamos ante una gran cinta con aportes éticos del tipo: exaltación de la amistad, lucha por la dignidad, héroes errantes, defensa de los débiles, honestidad, mujeres decididas, valentía, etc. Un film absorbente y muy entretenido.
12 de agosto de 2019
12 de agosto de 2019
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dirigida por Howard Hawks "El dorado" es un excelente western dramático mezclado con algunas dosis de humor y sobretodo mucha acción, acompañado ademas de un impresionante reparto encabezado por John Wayne, Robert Mitchum y James Caan. La película es una especie de remake de "Río bravo" que también dirigió Hawks, y que nos cuenta la llegada de un pistolero(John Wayne) a El dorado requerido por un poderoso terrateniente que quiere expulsar a una familia de granjeros de sus tierras, tras rechazar el trabajo decide ayudar un tiempo después al sheriff de la ciudad, un viejo amigo suyo con problemas con el alcohol a defender a los granjeros.
Pocas cosas se pueden añadir mas de una película como esta, un magnífico western de lo mejor que rodó Hawks lo cual ya es mucho decir, nos hace disfrutar de un genero casi desaparecido hoy en día y que nos demuestra una vez mas que el cine del oeste sin John Wayne no seria lo mismo. Un clásico con mayúsculas.
Pocas cosas se pueden añadir mas de una película como esta, un magnífico western de lo mejor que rodó Hawks lo cual ya es mucho decir, nos hace disfrutar de un genero casi desaparecido hoy en día y que nos demuestra una vez mas que el cine del oeste sin John Wayne no seria lo mismo. Un clásico con mayúsculas.
22 de junio de 2020
22 de junio de 2020
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película es una joya fílmica del gran Howard Hawks qué te hipnotiza en sus dos horas del mejor WESTERN con unos maravillosos Wayne y Mitchum...
Que gran guión que el maestro Hawks llevó a pantalla con su fina ironía pero con un trasfondo de enseñanza para todos. Está película tiene el precioso mensaje, de no rendirse en la vida jamás, pase lo qué pase...
Los grandes western cómo este son en realidad tragedias griegas qué trataron hace miles de años los grandes problemas que tiene el hombre desde que el mundo es mundo.
También este film es un canto a la amistad, que se dice pronto.
En definitiva, "breve y al pie" : una obra maestra.
Que gran guión que el maestro Hawks llevó a pantalla con su fina ironía pero con un trasfondo de enseñanza para todos. Está película tiene el precioso mensaje, de no rendirse en la vida jamás, pase lo qué pase...
Los grandes western cómo este son en realidad tragedias griegas qué trataron hace miles de años los grandes problemas que tiene el hombre desde que el mundo es mundo.
También este film es un canto a la amistad, que se dice pronto.
En definitiva, "breve y al pie" : una obra maestra.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
