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WALL•EAnimación

WALL•E
7,9
132.662
Animación. Ciencia ficción. Romance. Infantil En el año 2800, en un planeta Tierra devastado y sin vida, tras cientos de solitarios años haciendo aquello para lo que fue construido -limpiar el planeta de basura- el pequeño robot WALL•E (acrónimo de Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) descubre una nueva misión en su vida (además de recolectar cosas inservibles) cuando se encuentra con una moderna y lustrosa robot exploradora llamada EVE. Ambos viajarán a lo largo de la galaxia ... [+]
Críticas 467
Críticas ordenadas por utilidad
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10
11 de octubre de 2008 3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Después de muchas semanas leyendo críticas excelentes hacia la nueva película de Pixar y de haber quedado rendido ante lo que insinuaba el trailer, por fin pude comprobar con mis propios ojos si el revuelo era para tanto y… se quedan cortos. Pixar revolucionó el cine de animación hace ya más de una década y a día de hoy su techo no tiene límite. WALL•E es una película maravillosa, adulta, encantadora y emocionante, de hecho transmite más emociones que el 99,9% de películas “de carne y hueso” que he visto en mucho tiempo.

WALL•E es ante todo un homenaje al gran cine. Primero a un icono de los 80 como Cortocircuito, dada la similitud de aquel robot con la del protagonista de esta historia, una máquina desfasada en medio de la alta tecnología del futuro que va apareciendo a lo largo del metraje. Después, durante sus primeros treinta minutos, funciona como una renovación animada de las mejores películas de cine mudo, aquellas de Buster Keaton y Charles Chaplin que cualquier espectador (salvo los más pequeños) tiene guardadas en su retina.
Es en esta parte de la película donde se alcanzan las cotas de cine más altas. La inocencia y la transparencia de las emociones del robot traspasa la pantalla y te inunda el corazón. Y todo sin apenas palabras. Tras ese impacto inicial, la película entra en terrenos más “convencionales”, pero sin perder la pegada inicial, incluyendo escenas de acción perfectas y un villano, calcado al malvado HAL de 2001, una odisea en el espacio (nuevo homenaje). En medio de todo eso, Pixar abandona un poco el sentido del humor más directo de sus otras películas (llenas de chistes inteligentes), en favor de una fina ironía que seguramente escapa al público más joven.

Y entre toda las maravillas destaca el protagonista, ese robot que en dos planos ya ha empatizado con el espectador, apelando a sus sentimientos más primarios, consiguiendo que sonría, suspire y se desviva con él. Quizás el personaje más carismático creado por la factoría de Pixar.

Entonces uno se da cuenta de lo arriesgado de la propuesta, muy alejada del cine infantil y con un mensaje de tintes ecologistas, que prevee las consecuencias de nuestra actual forma de vida. Y, en ese momento leo las críticas que hablan de sentimentalismo, de aburrimiento, de moralina… y no las entiendo, porque permanecí 103 minutos embelesado ante una película gigantesca desde el corto previo a la misma, hasta los originales títulos de crédito finales.
8
22 de septiembre de 2010 3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bienvenidos al mundo mágico del robot “Wall.E”, una película de niños con un mensaje para adultos, autentica, hermosa, original, perfecta. Aunque la película no presente muchos diálogos, se logran apreciar las emociones, los sentimientos y la belleza del cine. Wall.E “un robot con el corazón de un niño” un niño cuya misión es limpiar la tierra de tanta basura, de tanta contaminación; y que hay de los humanos, los humanos viajando en el espacio porque no encontramos otro lugar a donde ir, donde no hacemos más que darles órdenes a unas máquinas para alimentar nuestra pereza. Wall.E el niño que salvo el mundo, el niño que salvo a la Tierra, el niño que salvo a la humanidad. “Volveré a mi tierra. Volveré. Pondré mi frente entre sus manos. El calor del surco entrará en mis ojos hasta el alma. No rehusaré su calle ni su puerta. No rogaré que me ame, porque su corazón me ha esperado por años y nieblas. Siempreviva”.
10
8 de agosto de 2008 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es realmente difícil expresar con palabras lo que una película que carece de ellas ha hecho sentirte en el momento de su visionado. Ternura, conciencia, sueños, amor, miedo y sobre todo esperanza, mucha esperanza. Eso y mucho más es lo que esos artistas de Pixar para los que ya se agotan los calificativos han conseguido con su nueva obra maestra, que, hablando pronto y mal, se caga y se mea en el resto de intentos de otras compañías por acercarse a unos estándares de calidad absolutamente inalcanzables para el resto de los mortales salvo para este grupo de trabajadores del arte que nos deleitan año sí y año también con los que suelen ser las mejores dos horas de cine de la temporada. Dicho de otro modo, si Leonardo Da Vinci o Miguel Angel vivieran hoy día, trabajarían en Pixar, y encantados de la vida, seguro.

Ni rebuscando a mala idea es posible sacarle fallos a este prodigioso film. Tanto la definición de los personajes como el original concepto y desarrollo de la historia son perfectos hasta decir basta. El robot protagonista nos cae tan bien desde el inicio que rápidamente nos identificamos con él y sus reacciones y comportamientos, que son los de un niño que no se cansa de descubrir cosas nuevas, y precisamente es en este punto donde empieza nuestro disfrute paralelo, en descubrir de nuevo que en un cine todavía se es capaz de sentir muchísimas cosas que de otro modo y en tan poco tiempo es prácticamente imposible. El pequeño robot, mezcla deliberada del número 5 de Cortocircuito y de E.T., nos guía a través de una montaña rusa en la que no hay tiempo para el aburrimiento, sólo y exclusivamente para el arte, asentado sobre una originalidad sólo comparable a la conceptualidad de Monstruos S. A., otro film de Pixar que uno no se cansa de revisar fascinado por una idea sólo concebida por visionarios.
Y es en ese aspecto donde hay que detenerse. Estamos ante una película que trasciende el lenguaje cinematográfico para convertirse en un elemento de obligada visión para cualquiera con unas mínimas inquietudes intelectuales y que debería ser proyectada siempre a partir de ahora en los colegios y, más importante aún, en los gobiernos del mundo entero para que a quien le corresponda se le remueva ese gen podrido que cada vez está más extendido. Si estas 2 horas de arte en estado puro no lo consiguen, me temo que estamos condenados a un futuro si no igual al que nos presenta Pixar, muy peligrosamente parecido, que nosotros no conoceremos y posiblemente tampoco nuestros hijos, pero que nuestros nietos empezarán a vislumbrar en el horizonte, si es que pueden ver algún horizonte entre tanta mierda como les vamos dejando en el camino.
10
9 de agosto de 2008 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Entras al cine, te sientas, y, lo primero que aparece en la pantalla (tras los anuncios y trailers) es el corto de Pixar Presto, un corto magnífico que despertó las risas de toda la sala. Después, comienza la película, comienza la magia, comienza Wall-E.

No os voy a contar que técnicamente es sobresaliente, puesto que hablando de Pixar es de esperar calidad en la animación, pero, con la historia que Wall-E tiene, hasta unos dibujos hechos por un niño hubieran sido válidos para disfrutarla.

La película es un precioso cuento para todos los públicos, con el que los niños (y los no tan niños) se reirán viendo las aventuras de Wall-E (los niños de la sala compensaban la casi total ausencia de diálogos de la película con sus risas a carcajada limpia), mientras que los que ya no somos tan niños, aparte de disfrutar del bonito cuento, reírnos con las anécdotas de los robots y deleitarnos con la maravilla visual, veremos el verdadero fin con el que se realizó Wall-E, que no es más que otro intento de concienciar a la humanidad de que debemos respetar al medio ambiente, puesto que si no lo hacemos, las consecuencias para nuestras futuras generaciones pueden ser desastrosas, tal y como demuestran en la película, de una forma muy realista y directa. Y no voy a meterme en más detalles del argumento porque es mejor que la veáis por vosotros mismos y opinéis.
Desde mi punto de vista Pixar ha dado con la receta perfecta: un bonito cuento para niños que encierra una denuncia social y nos hace reflexionar sobre el medio ambiente, mezclado con una curiosa e interesante historia de amor, protagonizado por unos simpáticos robots, presentado con una realización técnica impecable y aderezado con esa magia que Disney y Pixar saben dar a todas sus obras.

Ver Wall-E debería ser obligatorio para todos, no dudo que a muchos no les vaya a gustar, pero tiene cualidades de sobra para que quienes podamos apreciarlas la consideremos una obra maestra en todos los sentidos.
10
9 de agosto de 2008 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
A veces el destino es inesperado y te demuestra que no está todo inventado, y que alguien simpre te puede sorprender.

Esta película consigue llevarte tan lejos, como llega nuestro pequeño protagonista ( wall.e) y nos hace reflexionar sobre como es la sociedad que nos encontramos.

Realmente os recomiendo que no perdais ni un segundo, y sentaros disfrutar a mi parecer de la mejor película del año por no decir de los proximos 700 años.
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