|
El Juez Dredd es un superhéroe muy particular. Es inglés. Es paródico. En los comics persigue con saña a quien aparca mal, a bingueros ilegales aparte de los consabidos supervillanos muy particulares. Tiene muy buenas sagas, como la del Juez Cal (Calígula que nombra juez a un pez o condena a todos los ciudadanos a muerte y les hace ir por orden alfabético al exterminio, recordándoles que como habrá cola lleven lectura) o la de la Tierra Infernal. Se caracteriza por un barniz de cinismo y sarcasmo en todas las historias, que no es común en los comics USA. La justicia la imparte Dredd, alguien duro, seco, inexpresivo, frío y sin sentido del humor.
Adaptar un comic así es muy complicado. No solo es acción, es algo más y esto es lo que le falta a la película. Efectivamente toda la ambientación es adecuada y similar al comic, los personajes principales y secundarios existen en los comics, como el hermano villano Rico, los diversos jueces, la familia de Malamáquina, la Tierra Infernal, el submundo, incluso el chistoso que le acompaña, aunque adaptados a la visión americana. La historia es similar a la del Juez Cal. Sin embargo están pasados por el tamiz hollywoodiense y americano: no hay lugar al cinismo, solo a los chistes fáciles y sin gracia de Rob Schneider ¿donde está la ironia de los comics?
Si nos centramos en la historia y en su narración, Danny Cannon ha realizado una vigorosa y rápida película de acción desenfrenada y muy bien rodada en unos escenarios espectaculares. Bien llevada no aburre en ningún momento. Las interpretaciones de Assante como el villano o de Stallone como el juez, alguien sin humor, son correctas, aunque en este último caso se ha producido una herejía brutal con el comic: al Juez Dredd nunca se le ve la cara, como a V de V de Vendetta y aquí se le ve continuamente. Craso error. La ambientación es convincente y el vestuario de los jueces también, así como su moto.
Aparentemente tenia esta película todo para ser una buena adaptación, pero le faltaba lo principal: el espíritu del comic, que lo distingue del resto de comics. Tal vez si esta película la hubiese rodado Terry Gilliam hubiese sabido darle el toque irónico y pelín loco que precisaba.
Se queda en una película fría pero con buenas intenciones, que no llega a lo que es el comic. Si se hubiese llamado "Capitán Machacahuesos" pues estaría bien, pero se supone que es una adaptación de un comic. Aún y así se puede ver y resulta entretenida, de ahí mi nota, pero los comics son mil veces mejores.
Y recuerda:...¡¡ él es la ley !!
Quinto Sertorio 
|