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Críticas de "Las hermanas Bolena"
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| 9 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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xampilee
Reus (España)
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Su valoración:  |
1 de Marzo de 2008 |
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Película? no amigos no... esto es un pase de modelos de Dior, de Channel o de Prada... pero una película no. Una matrícula de honor para el vestuario de este proyecto cuyos "mandamases" se ocuparon de encontrar un elenco formidable para luego olvidarse de escribir algo coherente que hacer con ellos. Portmant es la única del tridente que sobresale (muy por debajo de otras de sus grandes actuaciones) por encima del resto: a Johansson la vemos haciendo de Johansson y a Bana solo le vemos el portentoso andar.
Eso sí, todos ellos vestidos deliciosamente, detallados trajes i ropajes de época nos trasladan a un mundo perfectamente ambientado en la Inglaterra del siglo XVI. Un diez a maquilladores, peluqueros y técnicos de arte... matrícula para los de vestuario, repito... Pero un absoluto cero patatero para guionistas y dirección.
¿Los actores? Bueno... supongo que salvan la pantomima porqué todos ellos son destacables... actuar no es que actúen demasiado... pero ir al cine a ver a Johansson y a Bana siempre vale la pena, y si además metemos a una Pormant en el medio que se los come vivos... pues mucho mejor.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: ¿Alguien puede explicarme porqué Johansson actúa igual en esta película que en las últimas producciones en las que la he visto...? Des de El abanico de lady Windermere (adaptación de una obra de Oscar Wilde) que no consigue sorprenderme...
xampilee 
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| 5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Vivoleyendo
Huelva (España)
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Su valoración:  |
13 de Abril de 2008 |
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Se han vertido ríos de tinta sobre una de las reinas más polémicas y malogradas de todos los tiempos. Anne Boleyn, Ana Bolena, Anna de Boullans. Personaje histórico que siempre me ha despertado fascinación, posiblemente por esa aura siniestra y desgraciada que la perseguirá por toda la eternidad.
Los entramados políticos de la Europa en transición entre la Edad Media y la Edad Moderna reducían a todas las familias con algún nombre, título o influencia a meros títeres al servicio del sol que más calentaba. Para todo el que se creyese alguien, prostituirse a los intereses del escalafón social y de la riqueza y, sobre todo, a los del control y el poder, era algo que se interiorizaba desde la cuna. Y si era el mismísimo rey de una nación poderosa a quien se le podía echar la zarpa, entonces TODO estaba justificado.
Si hemos de generalizar, en todas las épocas el incienso del poder ha hecho bailar a los ambiciosos al son que los trepas conocen con instinto de hiena carroñera.
Cuando todo está supeditado a la maquinaria de la ambición más descabellada, valores tan fundamentales y primordiales como el amor, la lealtad, los lazos de sangre, la paz y el sencillo disfrute de la vida, son valores que se convierten en humo. No hay integridad que valga, ni dignidad personal. No es necesario invocar el Fausto de Goethe para evocar al diablo que tienta a las débiles almas. No es necesario consultar obras de ficción. El "diablo" no es un ángel caído a unos infiernos de fuegos perpetuos y dotado de cuernos, rabo y tridente. El "diablo" tiene apariencias mucho más mundanas. Se ha aparecido siempre bajo la forma del Poder, la Codicia, la Ambición, la Envidia, y el más temible: el Odio. No hay que remitirse a la Biblia, ni a ninguna lectura religiosa. El "diablo" adopta las formas de lo más despreciable que existe, sin necesidad de irse a otros mundos improbables ni Más Allás producto de la imaginación.
Cuando Europa consistía en un gran tablero en el que todas las naciones mantenían entre sí un denodado pulso, cualquier estrategia era válida si contribuía a fortalecer y/o consolidar la potencia de su nación. Y las alianzas matrimoniales constituían una de las estrategias más influyentes y decisivas.
Los matrimonios entre miembros de la nobleza o con rangos importantes, concertados y planificados por los padres y los mayores de las familias, hacían de los vástagos simples fichas en un tablero feroz al que tenían que someterse.
"El amor carece de valor si no va acompañado de poder y ambición" (frase que Ana Bolena pronuncia). Cuando lo que estaba en juego era obtener ascendiente sobre el mismísimo rey, no había amor que valiera.
Un rasgo que me ha calado ha sido la pulverización de la libertad para elegir. El cruel sometimiento a un sistema corrompido, en el que padres y familiares no dudaban en entregar a sus descendientes al desamor, condenarlos a la infelicidad, e incluso a la destrucción.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Algunos de los mayores de la familia Bolena, prostituyendo a sus vástagos como vulgares proxenetas, son mostrados en toda su patética monstruosidad, así como los jóvenes Bolena, arrojados despiadadamente a la arena.
Ana conoció un triunfo tan amargo que le supo a demonios. La desmesurada ambición digerida desde pequeña terminó por revolverse contra ella. Utilizó sus armas de mujer y se lo jugó todo a una apuesta muy elevada. Nada menos que reemplazar a Catalina de Aragón en el trono de Inglaterra y provocar la escisión definitiva entre el país y la iglesia católica de Roma. Consiguió atrapar en sus redes al voluble y antojadizo Enrique VIII, con la esperanza de darle un heredero varón al trono. Pero su relativo triunfo le estalló en la cara y se tornó en pesadilla.
La trama va creciendo en tensión y angustia, asistiendo a las maniobras de una mujer intrigante y codiciosa de poder que fue perdiendo la inocencia y la alegría de vivir a medida que avanzaba por un camino plagado de espinas que terminó por destrozarla. Hasta qué punto tuvieron que ver en dicha caída a los infiernos sus propias maquinaciones, y hasta qué punto tuvieron que ver en ello las presiones y las enseñanzas transmitidas por el siniestro entorno en el que se había criado, es difícil de dilucidar. Pero lo cierto es que ella se vio atrapada en su propia red.
Si bien la fotografía tiene mucho mérito, así como la puesta en escena, el trabajo de ambientación, la adecuada banda sonora y la soberbia actuación de Natalie Portman (Scarlett Johansson está bastante correcta, Kristin Scott Thomas dignifica su sufrido papel, Eric Bana no destaca especialmente, Ana Torrent hace una convincente Catalina de Aragón y los demás secundarios circulan modestamente por la pantalla) no la considero una película de sobresaliente porque el guión tal vez podría haber dado más de sí, así como el desarrollo. Ciertamente alcanza momentos de mucha emotividad, desgarro y tensión, pero no es suficiente para alejar la sensación de que falta algo. De que podría haberse creado un guión que realmente robara el aliento, porque la trágica historia de Ana Bolena daba para eso y mucho más.
Hasta qué punto se condujo ella solita hacia el cadalso con sus tejemanejes fallidos y sus errores, hasta qué extremo tuvo que ver la intervención de un entorno hostil, y por supuesto la mala suerte, o todo ello a la vez, no lo sabremos. Pero lo que sí podemos imaginar es que sin duda la madre de la futura Isabel I pagó con creces por todas sus equivocaciones y por sus erradas decisiones, y que tendría tiempo de arrepentirse por todos sus malos pasos.
Pero ya era tarde.
Vivoleyendo 
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| 5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Kosti
Santa Cruz de Tenerife/Madrid (España)
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Su valoración:  |
23 de Abril de 2008 |
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Todo eso y más nos vamos a encontrar en esta película, plagada de escenas e imágenes realmente sorprendentes.
La historia, esa gran desconocida para algunos (incluyéndome), juega un papel más que relevante, aunque, tras algunas averiguaciones, haya descubierto que algunas cosas eran inciertas o incorrectas (pero el director se guarda las espaldas poniendo que se trata de una historia ficticia... con toques reales muy sutiles ¿no?)
Fuera de esta posible polémica, la película me ha gustado, goza de una gran calidad fotográfica, y los planos son excelentes los mires por donde los mires. Junto a ellos, el vestuario y la escenografía hacen unos parajes y secuencias bellas y espectaculares.
En cuanto a los actores, se me hizo un tanto difícil colocar a Scarlett Johansson en esa época, no tanto a Natalie Portman, cuyo personaje cae sin remedio al principio, para levantarse luego y llegar a lo más alto, donde tropieza y vuelve a caer. Un proceso que dicha actriz ha sabido encarnar y muy bien por cierto.
Otra grata interpretación ha sido la de Kristin Scott Thomas como madre de estas hermanas, con un temperamento calmado, pero con mirada de preocupación todo el rato, hasta que al final desata su verdadera personalidad, abandonando la escena con un excelente resultado.
Lo que me ha sorprendido es la situación tan en segundo plano (tercero me atrevería a decir incluso) de Enrique VIII en la piel de Eric Bana. Es otro personaje que me ha costado mucho ubicar en este actor que, por su corta actuación, no he conseguido finalmente.
El resto de actores ha estado bien, pero creo que la mención de estos es suficiente.
La película en su conjunto me ha agradado y ha sido satisfactoria. No esperaba ni más ni menos de lo que he visto. Correcta y aprobada (rozando el notable)
Kosti 
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| 4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Pies Negros
Madrid (España)
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Su valoración:  |
3 de Marzo de 2008 |
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Iba al cine con una idea más o menos preconcebida de la película y la verdad es que superó mis expectativas, sobre todo por la actuación de las hermanas Bolena. Tanto Natalie Portman como Scarlett Johansson bordan sus respectivos papeles. La Portman con la ambición y el miedo en su rostro, Johanson con el dolor del desamor y la dulzura y el perdón hacia su hermana.
Describe como la ambición de las familias les hacía poner a sus hijas "a disposición" del monarca de turno para poder ascender en la escala social. Por supuesto de la mayoría de ellas el monarca se cansaba y quedaban relegadas al olvido y en muchos casos a la indigencia. Pero hubo una que llegaría a ser reina y que provocaría la escisión de Inglaterra con la Iglesia Católica... Y lo pagaría muy caro por no saber valorar en su medida a su "adversario".
En mi opinión está muy bien ambientada, aunque de un poco de risa ver a una Enrique VIII de buen ver, después de haber visto cuadros en el que el piropo más grande que se le podría dar es "Barrigón"; también me imagino que las hermanas Bolena habrán ganado algo físicamente. ;-)
Pies Negros 
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| 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Josep
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
18 de Marzo de 2008 |
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Drama histórico de suficiente calidad que capta y mantiene el interés del espectador.
Son muchas las películas que tratan este episodio de la historia tan peculiar y en general debo reconocer que todas, o casi todas, me han gustado. ¿Es que no hay películas malas sobre los amores de Enrique VIII? La que nos ocupa presenta novedades desconocidas, al menos por mí, y por ello interesantes como la ambicion y egoísmo de la familia Bolena y las relaciones de Enrique VIII con Maria hermana de Ana y por supuesto las relaciones de las dos star sisters.
Buena ambientación, aunque con dos reservas: (1) tal vez sobran algunos banquetes y fiestas. ¡No siempre las cortes renacentistas estaban de juerga! y (2) las caras de las dos protagonistas Portman y Johansson me parecieron de estética demasiado actual.
Recomendable, aunque no llegue a la excelencia
Josep 
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