El cochecito
1960 

7,6
7.796
Comedia
Don Anselmo, un anciano ya retirado, decide comprarse un cochecito de inválido motorizado ya que todos sus amigos pensionistas poseen uno. La familia se niega ante el capricho del anciano, pero él decide vender todas las posesiones de valor para comprárselo... Un clásico del cine español con el gran Pepe Isbert y guión de Azcona y Ferreri. (FILMAFFINITY)
12 de noviembre de 2006
12 de noviembre de 2006
8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Marco Ferreri cierra su periplo por España con otra gran obra con guión de Rafael Azcona: "El cochecito".
Pepe Isbert, aunque sea más recordado como el alcalde de Villar del Río, nos lega sin lugar a duda la mejor y más entrañable interpretación de su exitosa carrera en la piel de D. Anselmo, un solitario anciano, empecinado en conseguir un motocarro para pasearse con sus amigos. Para ello no dudará en recurrir a lo que sea.
Ferreri, al igual que en otras de sus obras, retrata la España castiza, mostrádonos un humor negro del que se nota la influencia en directores como Alex De la Iglesia.
Pepe Isbert, aunque sea más recordado como el alcalde de Villar del Río, nos lega sin lugar a duda la mejor y más entrañable interpretación de su exitosa carrera en la piel de D. Anselmo, un solitario anciano, empecinado en conseguir un motocarro para pasearse con sus amigos. Para ello no dudará en recurrir a lo que sea.
Ferreri, al igual que en otras de sus obras, retrata la España castiza, mostrádonos un humor negro del que se nota la influencia en directores como Alex De la Iglesia.
19 de febrero de 2017
19 de febrero de 2017
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Magistral historia sobre las miserias humanas.
Vista en retrospectiva creo que en su época debió escandalizar de lo lindo.
Aunque claro, la censura franquista ya se encargó de cambiar el final.
No sé cuanto quitarían y que final alternativo y edulcorado añadirían.
Pero es fácil hacerse una idea. El vejete que se vuelve locuelo.
Lo grande de esta historia por decir algo, es que puede tener tres o cuatro finales diferentes y sigue manteniendo su esencia.
Por eso ánimo al espectador que imagine finales distintos como sano ejercicio de tolerancia.
Desde luego el egoísmo humano es lo que destacaría.
Cómo va mostrando nuestras miserias cotidianas:
Nuestra pequeña codicia diaria.
Desde los supuestos amiguetes, que miran por su bienestar y ya es mucho esfuerzo.
La escena cuando es abandonado en el monte refleja la notoria soledad del protagonista.
Como el egoísmo reinante. Desde el matasanos que por vender un cochecito le dice necrosis.
Vista en retrospectiva creo que en su época debió escandalizar de lo lindo.
Aunque claro, la censura franquista ya se encargó de cambiar el final.
No sé cuanto quitarían y que final alternativo y edulcorado añadirían.
Pero es fácil hacerse una idea. El vejete que se vuelve locuelo.
Lo grande de esta historia por decir algo, es que puede tener tres o cuatro finales diferentes y sigue manteniendo su esencia.
Por eso ánimo al espectador que imagine finales distintos como sano ejercicio de tolerancia.
Desde luego el egoísmo humano es lo que destacaría.
Cómo va mostrando nuestras miserias cotidianas:
Nuestra pequeña codicia diaria.
Desde los supuestos amiguetes, que miran por su bienestar y ya es mucho esfuerzo.
La escena cuando es abandonado en el monte refleja la notoria soledad del protagonista.
Como el egoísmo reinante. Desde el matasanos que por vender un cochecito le dice necrosis.

La prestamista que rodeada de cruces y santos le da un dinero como haciéndole un favor.
Esa hipocresía tan humana de los personajes.
El hijo que por no darle cinco mil pesetas y ver a su padre contento prefiere hacer el número de hijo responsable. Ese diálogo de te voy a meter en el asilo y entonces suelta la nieta, entonces así la habitación será para mí.
Esta plagada de detalles y sutilezas de una humanidad en la que podemos mirarnos y reconocernos.
Los bajos instintos.
Por acabar con una frase grotesca que se aplica a pasiones humanas, que se quieren hacer pasar por pecaminosas acciones, cuando son naturales como tirarse un pedo o desear a la vecina del quinto.
Esa hipocresía tan humana de los personajes.
El hijo que por no darle cinco mil pesetas y ver a su padre contento prefiere hacer el número de hijo responsable. Ese diálogo de te voy a meter en el asilo y entonces suelta la nieta, entonces así la habitación será para mí.
Esta plagada de detalles y sutilezas de una humanidad en la que podemos mirarnos y reconocernos.
Los bajos instintos.
Por acabar con una frase grotesca que se aplica a pasiones humanas, que se quieren hacer pasar por pecaminosas acciones, cuando son naturales como tirarse un pedo o desear a la vecina del quinto.
3 de diciembre de 2010
3 de diciembre de 2010
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraordinaria adaptación de la novela del mismo título de Rafael Azcona, quien junto a Marco Ferreri escriben esta feroz y brillante sátira social. La historia gira entorno a Don Anselmo Proharán, un anciano empeñado en comprarse un cochecito de paralítico motorizado porque sus amigos tienen uno. Pero su familia no está de acuerdo con el capricho del abuelo, aún así él hará todo lo posible hasta conseguirlo.
Una magistral reflexión sobre la tercera edad, la vejez y su situación de dependencia en los años 60. La música está compuesta por Miguel Asins Arbó, quién más tarde compondría las magníficas partituras de ‘Plácido’ y ‘El verdugo’ de Luis García Berlanga. En un reparto de altura destaca un fascinante y maravilloso José Isbert (grande Pepe) en una de sus mejores actuaciones de su carrera. Sin duda ‘El cochecito’ es todo un clásico de nuestro cine, que no te puedes perder.
Una magistral reflexión sobre la tercera edad, la vejez y su situación de dependencia en los años 60. La música está compuesta por Miguel Asins Arbó, quién más tarde compondría las magníficas partituras de ‘Plácido’ y ‘El verdugo’ de Luis García Berlanga. En un reparto de altura destaca un fascinante y maravilloso José Isbert (grande Pepe) en una de sus mejores actuaciones de su carrera. Sin duda ‘El cochecito’ es todo un clásico de nuestro cine, que no te puedes perder.
3 de enero de 2019
3 de enero de 2019
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay varios elementos que cabría destacar de esta película. Por una parte la gran interpretación de José Isbert, sobre quién recae todo el peso narrativo. En segundo lugar, el discreto pero enorme trabajo de dirección, construyendo la mayor parte de la película con largos planos secuencia en los que la acción se desenvuelve de manera natural. Además, con la dificultad añadida de rodar escenas con múltiples personajes —esto a pesar de que en algún momento se pueda ver la sombra del cámara precediendo a Don Anselmo por la pared del pasillo—. Por último, el film rezuma elementos de crítica social que se enfrentan con la idealización de la inmaculada moral de la España franquista, motivo por el cual la censura eliminó una escena restando impacto al relato. Hoy en día se puede ver la película completa, incluyendo dicha escena, lo cual es absolutamente recomendable.
17 de diciembre de 2011
17 de diciembre de 2011
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
No tiene nada de extraño que Álex de la Iglesia afirme que "El cochecito" es una de sus películas favoritas de todo lo tiempo. Honestamente, y a título particular, si la magnífica "El pisito" no se hubiera colado en mi lista particular de grandes obras cinematográficas españolas, probablemente, las desventuras de un pesado y magistral José Isbert para lograr su cochecito de las narices, serían lo mejor de Ferreri.
Estamos ante un guión maravilloso de Rafael Azcona y el gran director italiano, un verdadero ejercicio de sutileza y humor socarrón, donde nadie se libra de daros y más dardos, desde ese José Luis López Vázquez, eterno opositor malviviendo en la tuna, hasta oportunistas protésicos sin la menor caladura moral.
Casi sentiríamos pena por los pobres censores que se vieron aturdidos por este rompe-cabezas que hubiera hecho reír a mandíbula batiente a Valle-Inclán, pero ojo, que si estos dos genios de los guiones vivieran en nuestro tiempo, estarían escribiendo para "Los Simpson" o, muy especialmente, "Family Guy" o "South Park". Eso es tener mala leche, rajar una situación hasta las entrañas sin salpicar la sangre, mostrando incluso una oscura ternura por esa senectud que convierte a un respetable hombrecillo en un enfant terrible y caprichoso.
Estamos ante un guión maravilloso de Rafael Azcona y el gran director italiano, un verdadero ejercicio de sutileza y humor socarrón, donde nadie se libra de daros y más dardos, desde ese José Luis López Vázquez, eterno opositor malviviendo en la tuna, hasta oportunistas protésicos sin la menor caladura moral.
Casi sentiríamos pena por los pobres censores que se vieron aturdidos por este rompe-cabezas que hubiera hecho reír a mandíbula batiente a Valle-Inclán, pero ojo, que si estos dos genios de los guiones vivieran en nuestro tiempo, estarían escribiendo para "Los Simpson" o, muy especialmente, "Family Guy" o "South Park". Eso es tener mala leche, rajar una situación hasta las entrañas sin salpicar la sangre, mostrando incluso una oscura ternura por esa senectud que convierte a un respetable hombrecillo en un enfant terrible y caprichoso.

José Isbert
Es increíble que esto se hiciera en 1960 y no fueran excomulgados todos los responsables de este espejo de feria deformante de la realidad que hace a más uno pensar que hay que quitarse el sombrero. Que Azcona y Ferreri lo han vuelto a conseguir...
A pesar de los cortes, ni falta que hacían, todo quedaba explicado... hay textos que no necesitan ni una nota a pie de página.
A pesar de los cortes, ni falta que hacían, todo quedaba explicado... hay textos que no necesitan ni una nota a pie de página.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
