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vircenguetorix
Córdoba (Argentina)
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Su valoración:  |
21 de Noviembre de 2008 |
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Cuando se estrenó “El Padrino III”, Coppola manifestó su deseo de hacer una nueva entrega que completaría la tetralogía que llevaría por título “El Padrino IV. Megalópolis”. Lamentablemente la muerte de Mario Puzzo hizo que el proyecto se complicara y a día de hoy parece casi imposible que se pueda realizar por lo que esta parece.
En cualquier caso hay que saborear esta película como se merece, pues es evidente que con el paso de los años mejora y ha superado la frustración que supuso para muchos su estreno.
“El Padrino III” tiene mucho de tragedia griega, pero también de obra de Shakespeare, el escritor favorito de Coppola. Podemos ver reflejado en su metraje al Rey Lear que sería Michael Corleone, Lady Macbeth, su hermana e incluso la historia de Romeo y Julieta entre Sofia Coppola y Andy García.
Toda esa vocación shakespeariana es lo mejor del film, que sin embargo no termina de soltarse el lastre de los esquemas de las dos primeras películas. Es decir, sin las anteriores, “El Padrino III” no sirve.
Los dos puntos fuertes de esta película son por un lado la parte técnica, todo un prodigio de dominio de Coppola del séptimo arte y por otro lado la dirección de actores. Probablemente estamos ante el mejor papel de toda la carrera de Andy García. Y en contra de lo que opinan algunos usuarios creo que Sofia Coppola es probablemente la actriz con mayor naturalidad de toda la cinta. Fantástico también el veterano Eli Wallach y por supuesto un Al Pacino que hace una aproximación cuasiperfecta al tema de la vejez y en definitiva al de un tipo que quería ser legal y nunca pudo conseguirlo, porque entre otras cosas nunca tuvo un arrepentimiento pleno.
De vital importancia es también la música que aquí cobra un papel esencial, hasta convertirla casi en una película operística y que desemboca en un final algo petulante.
Quizás lo más tosco y flojo sea precisamente toda la intriga vaticana, por un lado tiene un efectismo muy cercano a De Palma y por otro una falta de profundización en la materia del tipo de “Las sandalias del pescador”, es decir, se queda como a media altura. Es curioso que por decirlo de alguna manera lo más novelesco sea lo peor de la película.
Tampoco en esta ocasión el montaje en paralelo termina de estar del todo conseguido tal y como había pasado con las dos películas anteriores.
A pesar de todo, “El Padrino III” es un final –esperemos que no, que venga la cuarta- demoledor de una familia en clara descomposición y continuo proceso de reciclaje, que sólo parece encontrar algo de luz y esperanza en su Sicilia del alma, lugar mítico, como una especie de Arcadia feliz donde recuperar lo perdido. Por cierto toda esta parte siciliana tiene una cantidad de referencias al cine de Visconti enormes.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Injustamente tratada en los Oscar, aunque teniendo en cuenta que ese año estaban “Bailando con lobos” o “Uno de los nuestros” la injusticia resulta menos clara, esta película de Francis Ford Coppola es un resumen perfecto de él mismo y de su familia, puesto que actúa siempre como un Padrino de la misma y con unas dosis de megalomanía considerables.
Disfruten sin lugar a dudas de la mejor saga familiar de toda la historia del cine.
Nota: 8,3.
vircenguetorix 
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| 7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Rockmina
Buenos Aires (Argentina)
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Su valoración:  |
1 de Noviembre de 2008 |
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Lo bueno es que será histórica a través del DVD.
Trilogía concluida, y tremendo final.
No se puede hablar mal de este sagrado film que siempre será un elemento arraigado en la memoria del cinéfilo.
La familia Corleone se queda en el corazón de todos. A pesar de sus muchas fallas y su terrible historia, los personajes se hacen queribles y más de uno tiene su favorito.
De categoría inobjetable, de raíz firme, de nobleza, de clase y elegancia. Esta película puede convivir con miles de elogios y con esas críticas agraviantes sin razón de ser.
Qué más se le puede pedir a una película? Ésta no fue densa, repasa mucho, pero no incurre en el tedio, eso le pasará a aquellos remolones que no tienen ganas de dedicarle diez horas de su vida a estas tres joyas cinematográficas.
El amor se construye con el tiempo, pero se destruye con la impaciencia. Si son impulsivos nunca llegarán a valorarla como se debe.
De todos modos, las discrepancias están siempre merodeándonos, no todos podemos pensar igual, el mundo sería muy aburrido.
Soy un tanto vehemente con mis críticas favorables, lo sé. Pero este Padrino se ganó mi corazón.
Voy a extrañar a estos ruines mafiosos.
Por último: No se pierdan cada gesto de Al Pacino, es brillante, si necesitan un actor con llegada, ahí lo tienen.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La escena donde muere Mary Corleone es shockeante. Ahí la interpretación de Pacino es fabulosa, conmueve hasta las lágrimas. Ella no debió morir... Esa escena empalmada junto a la muerte de su padre, Michael Corleone, le dan el broche de oro a la que supo ser una de las mejores películas de todos los tiempos.
Rockmina 
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| 7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Antonio Elx
Elx/Elche (España)
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Su valoración:  |
20 de Julio de 2010 |
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Les explicaré la historia que me llevo con la trilogía de ''The Godfather'' :
Mis dos mejores amigos y yo no habíamos visto todavía ninguna de las tres partes de ''El Padrino'', así que quedamos en mi casa para verlas. Busqué la primera parte; una vez la hube conseguido (no me resultó tarea difícil) nos citamos para visionarla.
Íbamos deleitándonos segundo a segundo con lo que contemplaban nuestros ojos. Cuándo se cierra la puerta y aparecen los créditos finales, silencio...
Nos emocionó, y acto seguido procedimos a los soplidos de aprobación y a los posteriores comentarios sobre el filme.
Repito procedimiento, y nada más tener entre mis manos la segunda parte, volvemos a vernos en mi casa. Ésta, la consideramos seguimiento de la anterior, cómo bien dijimos; ''No hay segunda parte sin la primera y viceversa''.
De nuevo, regalamos a nuestros sentidos una experiencia única e inolvidable.
Michael Corleone pensativo en su butaca... fin... silencio.
Otra vez nos había puesto la carne de gallina.
Otra vez tuvimos la sensación de haber volado durante 3 horas y media.
Cómo no podía ser de otra forma, me hice con la tercera parte.
No sabía que podría estar pasando, pero íbamos a ver esta tercera, y última parte, con algo menos de ilusión que las anteriores. Y no lograba entender el por qué. Quizás sería el listón tan alto que nos pusieron las otras dos, para creer que la presente nos defraudaría. Tal vez, podría ser también la lectura de ciertos comentarios y críticas. Sin embargo, a partir de aquel día, aprendí completamente a quitarme los prejuicios que pudieran quedarme a la hora de ver cine.
Cómo ninguno de los tres esperábamos, la película nos dejó anonadados.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Volvíamos a ver un Al Pacino magistral, una Diane Keaton bastante buena y un muy digno Andy García. Volvíamos a ver también, una puesta escena maravillosa, una fotografía y un ambiente casi de ensueño, y, una dirección brillante.
Amor, dinero, engaño, mentiras, recuerdos, rabia, arrepentimiento y dolor, mucho dolor.
Es tan fascinante la manera en la que se plasman todos los sentimientos de los personajes, y en especial de Michael. Es un relato que avanza en el tiempo a la misma vez que es una biografía.
Dolor, por la pérdida de sus seres queridos, y arrepentimiento, por saber que algunas de sus decisiones, aún ser bienintencionadas (o no) provocaron desgracias a toda aquella persona que lo rodeaba.
Llegan los últimos treinta minutos de película, y durante ese tiempo no escuché la respiración de ninguno de nosotros tres.
Tiros y muerte.
¿Silencio? No, grito sordo, y después el alarido. Esa secuencia, ese grito que nos heló la sangre y nos emocionó.
Michael recuerda, Michael ama, Michael muere.
Créditos finales.
Silencio.
Antonio Elx 
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| 7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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señor sidera
motilla (España)
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Su valoración:  |
23 de Noviembre de 2011 |
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Francis Ford Coppola termina esta exitosa saga de cine de mafia
en 1990 con El Padrino 3 una película, en mi opinión algo
Infravalorada, es cierto que las dos primeras partes están algo
mejor, y es cierto que ha perdido ese toque clásico que tenían
las dos primeras partes, la película narra bien el arrepentimiento
de Michael, y el fin de esta familia, que pasará a la historia del cine.
En esta última entrega, nos encontramos un buen manejo de la cámara,
y unos buenos lugares y paisajes, aunque esas dos cosas están mejor
escogidas en las partes 1 y 2; pero esta tercera parte contiene como
las dos anteriores escenas muy buenas como la confesión o el final de
Michael en la escalera y más tarde los recuerdos de su vida y luego la
muerte, con esa escena de un Al Pacino insuperable.
El ritmo de la película es lento, pero a medida que avanza se va volviendo
atrapante. Los nuevos personajes de la película están bien, con el típico
carácter de la familia Corleone.
Después de esta película Coppola hizo un documental donde decía como
se hizo, la elección de actores, etc. Por último digo que esta es una buena
película, que contiene un buen final para la trilogía y que yo recomiendo a
todo el mundo, sobre todo a los aficionados al cine de mafia.
señor sidera 
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| 6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Lucyfero
Rota (España)
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Su valoración:  |
7 de Enero de 2009 |
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La gran redención de Michael llegó. Y lo hizo porque tenía que hacerlo. Así al menos ocurre en una historia sin complejos, responsable con su pasado; y totalmente ensombrecida por sus predecesoras, lo más alto del cine. El Padrino III empieza como una hormiguita en un mundo de elefantes (El Padrino I y II) pero que al final acaba por subírseles a la trompa y picarles en un ojo. Una tremenda oda, eso sí, con un comienzo titubeante en que la ambientación no recuerda a ese mundo sombrío en el que se entrelazaban historias de familias, asesinatos y negocios; ¿Esto es el Padrino?... a duras penas comienza a serlo.
La clave, una vez más, la tenía Al Pacino, que no acababa de cogerle el matiz a su fantástico personaje, o bien Coppola no había acabado de pulirlo como era debido. Pero, gracias al cine, lo hace, bien que lo hace; con momentos prodigiosos, que llegan entre un cierto tufo a refrito, a "esto ya lo he visto... y mucho mejor". Pero con un final grandioso, espectacular, mágico y sublime (como el que no tuvo ninguna de las anteriores entregas); inmortal en el cine.
Esas gafas que esconden detrás de ellas al hombre que existe tras el despiadado capo de la Mafia, bien merecen el olimpo del cine que sí tienen sus anteriores películas. Aparecen y desaparecen para darnos a entender que hay un hombre, y que quiere liberarse de todos los fantasmas que le atormentan, como la sanguinaria muerte de su hermano Fredo, como la descomposición de su familia. Porque esta es una película a la eterna y sufrida figura del tormento, esa que desquicia a Michael y que alcanza su clímax en la memorable escena de la confesión con el arzobispo; "Padre, he matado hombres"...
Una obra no tan bien vestida como sus predecesoras. Con algunas actuaciones mediocres (Sofía Coppola, por dios), y personajes a mi gusto nada creíbles (Vincent). Con situaciones y escenas sonrojantes, ciertamente, como la relación totalmente forzada y adolescente entre Michael y Kay; que no tiene ningún lugar ni sentido en la película. Pero, a pesar de estas sombras, es igualmente compleja que el Padrino I y II; ahondando en conceptos que bien tuvo que soportar el padre del protagonista, el inmortal Vito: como la presión desmedida del poder, en contraposición a la vejez, a un cuerpo achacado; como la superación moral, la confrontación con tus pesadillas, con tu pasado.
El gran fallo es, entonces, que en esta tercera entrega no hay un Marlon Brando, ni un Robert De Niro, ni un Robert Duvall, ni un James Caan... pero si un Al Pacino; que vuelve a ser el más grande, interpretando al personaje más grande de la historia del cine, Michael Corleone.
Aguanten hasta el final, merece muchísimo la pena. Y una vez visto, deleitado, cerrada tu boca abierta y limpiadas las babas que provoca el gran cine; rebobinen y vean ese final otra vez, rebobinen y otra vez, rebobinen y otra vez...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Y murió Michael escondiendo su mirada; tras un cristal en el cual nadie viese sus ojos sin vida. En ese momento (la última y maravillosa escena) moría Michael Corleone, el hombre, que se permitió un último momento de recogimiento, momentos que le harían en su dilatada vida esconder para siempre sus sentimientos; como buen Don. Michael Corleone, el mafioso, murió saliendo del grito desgarrador que provocó la muerte de su hija, en las escalinatas de la Ópera de Tony.
Lucyfero 
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