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Sinopsis
En 2001, Billy Beane (Brad Pitt), director general de los Atléticos de Oakland (béisbol), se hizo famoso al conseguir grandes éxitos por medio del método "Moneyball", programa que consiste en construir un equipo competitivo con menos recursos económicos que la mayoría de los equipos de las Grandes Ligas y empleando métodos estadísticos por ordenado... Leer sinopsis completa
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5 de Diciembre de 2011
5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Moneyball es carne de Oscar. Llega en el momento perfecto para arrasar entre los críticos y en taquilla. El Billy Beane que interpreta Brad Pitt es el director de un equipo de béisbol sin recursos, otra víctima de la crisis en un mundo tan competitivo como el del deporte. Los espectadores nos sentimos identificados con él y al mismo tiempo lo admiramos. Tiene los mismos problemas que todo el mundo. Pero también es una especie de figura sacra capaz de conseguir lo imposible con una confianza inquebrantable en sí mismo y en los suyos. Un hombre que representa la integridad del marginado y que cuando conoce el éxito es capaz de ser consecuente y recordar quién es, a quién representa y de dónde vino. Beane es nuestro vecino pero también, y por establecer un símil más cercano, un Josep Guardiola que pone toda la carne en el asador, sin miedo a optar por la 'cara' y que el azar elija la 'cruz'. Si el equipo está unido sí puede ser vencido, pero ya tiene mucho ganado. Una filosofía que acoge nuestro Billy Beane ayudado de los cálculos matemáticos de su ayudante. El responsable de una proeza. El creador de un récord. El padre de familia que ama a su familia. El hombre solitario en contra de sus amigos. El héroe capaz de hacer frente a los números rojos. Una de esas historias 'bigger than life' y 'basada en hechos reales' que gustan a la Academia de Hollywood y a la que es difícil no caer rendido a sus pies.
Aunque pisemos el terreno de un campo de béisbol, para nosotros algo muy yanki, Moneyball es una historia reconocible y familiar. De hecho, conocemos el final desde el primer minuto, y la película tampoco quiere salir de los patrones del enconsetado cine deportivo. Afortunadamente los diálogos de Moneyball tienen mucha más enjundia de lo habitual. Pitt, un actor que está ganando matices a la vez que suma arrugas, consigue que su personaje destile un ligero humor a la par que una trabajada contención dramática. Y Moneyball tampoco tiene miedo a filmar los momentos muertos, esos instantes en los que vemos a Pitt reflexionando, conduciendo o caminando entre los pasillos del vestidor. A Miller no le interesa tanto la acción que genera el personaje como el personaje en sí mismo. Algo que ya sucedía en la excelente Capote. Por eso Moneyball es una película que tiene lugar en las bambalinas del estadio, no en el campo de juego. Capote sigue siendo más completa y compleja que Moneyball, el film tampoco acaba de aprovechar su excelente plantel de secundarios (en especial Philip Seymour Hoffman), incluso hubiera sido más redonda con menos metraje a sus espaldas. ¿Pero quién se puede resistir a la que ya es la The Blind Side (Un sueño posible) de los Oscar 2012?
Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
Xavier Vidal  |
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19 de Diciembre de 2011
8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Es una película curiosa, porque empieza con una buena premisa que se antoja interesante; el regirse por las reglas de las estadísticas para armar un equipo en lugar de la fama o "nombre" de x ó y jugador, hacen poner especial atención para ver como se desarrolla ese experimento.
Sin embargo este no es ni un episodio de Numb3rs ni tampoco es Jerry Mcguire y los minutos pasan y la expectativa del inicio se va desvaneciendo poco o poco. La película se hace excesivamente larga y un tanto pesada para los resultados a los que llega, consiguiendo por ratos que no dejes de ver el reloj. Un poco más de ritmo le hubiera dado el toque justo porque el guión daba para un mejor desarrollo. Se queda en un fanservice para los románticos del baseball.
Sigo en los spoilers para más detalles.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
La película se traiciona en varios aspectos, pues si lo que trata de mostrar es que rompiendo las reglas, con tenacidad y seguridad en tus ideales, conseguirás tus metas, pues esto no se da así como tal. Ya que Beane (Pitt) tiene que cambiar buena parte del equipo a media temporada porque su experimento no da frutos, y muchos de esos cambios se dan de tripas y no tanto de números.
Ej. No quieres sentar a Peña, vale pues te lo despido, como ves.
Otro suceso raro es que ¿cómo puedes llevar una racha de 20 partidos ganados, pero no puedes con el último partido? ...eso en la estadística no cuadra, se sale de rango (Al igual que un regreso 11-11 desde un 11-0 a favor, eso tampoco cuadra).
Finalmente la decisión de desechar el contrato más jugoso para un General Manager solo por tus traumas de malas decisiones de juventud, vaya madurez que muestra.
La testarudez no es siempre buena consejera. Los screens finales le dan su moraleja.
La canción de su hija, le queda perfecto. You're such a loser, Dad.
butacaman  |
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5 de Febrero de 2012
8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Les juro que no tengo ni puñetera idea de cómo se juega al beisbol y que aún así no es un inconveniente para poder gozar de un más que notable film protagonizado por Brad Pitt que está reclamando su estatuilla desde 2007. Porque “Moneyball” no se centra en el juego, ni en las jugadas, ni en las confrontaciones, sino que gracias a su guionista (Aaron Sorkin), vemos un film en el que son más importantes los diálogos, que se centran en las personalidades de los personajes y la puesta en escena.
Año 2001, Billy Bane (Brad Pitt) el manager general de los Athletics de Oakland ve como su equipo vuelve a caer contra los New York Yankees. El equipo necesita un cambio radical, algo con lo que no estarán muy de acuerdo en su junta directiva. Una junta directiva plagada de miembros que sólo se fijan en lo superficial, obviando las estadísticas y que está llena de prejuicios. Como suele ocurrir, todo individuo suele mostrarse reticente al cambio, lo que causará que tras la contratación de Peter Brand como su ayudante, Bane se quede sólo y sin apoyo al querer realizar unos cambios que nadie entiende y vendiendo a jugadores muy buenos a cambio de conseguir otros que ni siquiera tienen equipo. Porque hay cosas que no pueden comprarse con el dinero, algo que Bane y Brand saben y que está a punto cambiar.
Desde hace ya bastante tiempo, tengo a Brad Pitt (“El árbol de la vida“, 2011) en un pedestal, porque es un actor excelente. No porque sí, sino porque lo demuestra año tras año que es un espléndido actor. Algo que parece que algunos suelen obviar etiquetándolo aún de guaperas y “sex symbol”, menospreciando la gran calidad de este actor. En este film, Pitt interpreta a Billy Bane, un ex jugador de béisbol fracasado convertido en manager de los Athletics de Oakland. Es un hombre que tras su aparente sencillez está desesperado por encontrar “la fórmula” que consiga que su equipo prospere y sea el mejor. Es muy supersticioso (nunca está presente en los partidos) y hábil en cuanto a gestionar el equipo. Teniendo muy presente que no quiere volver a fracasar de nuevo como ya le pasó en su etapa de jugador, hará lo que sea por mejorar. El resto, lo que hace que penetremos más en la personalidad del protagonista, lo consiguen esos planos que enfocan a su mirada perdida en la nada o cuando destroza cuadros, mesas y radios que reflejan su desesperación.
(Sigue en el SPOILER sin desvelar detalles del argumento por falta de espacio)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
Jonah Hill (“Todo sobre mi desmadre“, 2010) encarna a Peter Brand, mano derecha de Billy Bane que con su conocimiento del juego mediante la estadística, logrará crear un “equipo por ordenador” que acabará por ponerse en práctica. Mediante ecuaciones, cálculos y probabilidad los Athletics de Oakland cambiarán de rumbo. Buen papel de Hill, por el que llegas a pillar simpatía. La otra cara de la moneda es Philip Seymor Hoffman (“Happiness“, 1998) encarnando al desconfiado entrenador del equipo Art Howe, un hombre que se muestra absolutamente reticente a los cambios que realiza Bane, por lo que no creerá en su forma de cambiar el juego. Buen papel de Hoffman en el que interpreta a un hombre que odias durante todo el film, al ser totalmente contrario a las ideas de Bane, frustrándolo aún más y haciéndote comprender aun más la desesperación del protagonista.
Mychael Danna se encarga de realizar una bella banda sonora que dota al film de esa dificultad que sufre el protagonista por cambiar las cosas y no conseguirlo. Siendo unas melodías penetrantes, motivadoras y muy acertadas. Gran labor de Danna, quien para mí era prácticamente un desconocido y que voy a tener en cuenta a partir de ahora. De entre sus temas destacan: “The Streak”, “It’s a process” y “The mighty Rio grande” del grupo This Will Destroy You.
Hay algo que quiero destacar viendo el film y es la naturalidad con la que tanto Billy Bane como el resto de managers de otros equipos traspasan a otros jugadores como si de cromos se tratasen. La frialdad que tienen al decir “te hemos traspasado al equipo X, aquí tienes su número para ponerte en contacto” y no sentirse mal por ello. Personalmente es un aspecto que no me gusta. Ver como los jugadores, pese a que ganan millonadas, son tratados como meros objetos de mercancía. Aunque como bien escuché una vez, quizás es el precio que deben pagar por tener un sueldo tan elevado, ¿no?
SCuenca  |
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22 de Julio de 2012
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Moneyball es una película donde el valor más importante es la confianza, que asimismo es el pilar fundamental del éxito. Esto es lo que nos enseña el último éxito de Bennett Miller, que cuenta con la aparición de un portentoso Brad Pitt al lado de Jonah Hill que no deja a nadie indiferente. Una película conmovedora que atrapa al público de principio a fin. Sus múltiples nominaciones no podían tratarse de mera casualidad. Me ha hecho reflexionar, y entre mis múltiples reflexiones compartiré una de ellas: "Luchar por lo que uno cree es lo que en realidad te hace ganador".
Gracias, Moneyball.
elfutbolmola  |
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15 de Octubre de 2011
5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Parecía que iba a ser otra mas de béisbol pero no, gracias a Aaron Sorkin que con un guion que se impone nos entrega una gran gran película, la actuación de Brad es muy buena definitivamente resalta lo buen actor que es pero también hay varias sorpresas como Johan Hill que ahora si demuestra el actor que quiere llegar a ser. Una dirección de Bennett Miller que parece una combinación de Capote y The social network pero al final el resultdo es extraordinario. Sin dudarlo una película que todos deben ver porque estara presente en muchos premios
Ezra Movies  |
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