|
|
Sinopsis
Thierry Guetta es un un francés que vive en Los Ángeles y cuya única obsesión es grabarlo todo con su cámara de vídeo. Poco a poco se va introduciendo en el mundo del arte urbano y llega a conocer a Bansky, el artista urbano más famoso de la historia. En los títulos de crédito oficiales no aparece ningún director o guionista, tan sólo "Un film de Bansky... Leer sinopsis completa
|
|
|
|
13 de Noviembre de 2010
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sin entrar en spoiler, sólo puedo decir que es la reflexión más ácida y lúcida que nadie ha hecho en años sobre el arte contemporáneo, sus museos y la mercadotecnia que arrastran consigo. Un juego de espejos que empieza bien y acaba mejor, con mucho humor (inglés, cómo no) y veraz 100% (o así lo asegura Banksy).
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
Y si has visto la película, a lo mejor has disfrutado como yo, un muchacho que ha gastado su vida en estudiar una carrera científica y siente náuseas al entrar en un museo de arte contemporáneo, lleno de cachibaches que ni el propio artista sabrá para qué valen o videomontajes perturbadores de tres al cuarto. A estos creadores ridiculiza Banksy, un graffitero que sí ha conseguido a pulso el título de "artista". Él solito fabrica para su peli un artista-ignorante, le monta una exhibición en L.A. y consigue que el personaje venda movidas por un millón de dolares. El emperador, en el cuento, iba desnudo, había gastado sus euros en un traje invisible. Bansky da casi una demostración científica de que mucha gente de la que afesta galerías contemporáneas no tiene ni idea de arte, ni educación, ni siquiera criterio: sólo dinerito.
Souvenir  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
31 de Octubre de 2010
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Lo primero que piensa uno al finalizar la película es sí todo lo que acaba de ver es verdad o es un engaño muy bien orquestado por el director, en la línea de los falsos documentales I'm Still Here (Casey Affleck, 2010) o Borat (Larry Charles, 2006). Pero más allá de todo esto, lo que queda es un lúcido relato sobre como una forma de expresión artística que empezó de manera crítica, alternativa y completamente altruista, se pervirtió al convertirse en moda y pasó a enriquecer los bolsillos de todos sus abanderados.
Banksy se sirve de un argumento sencillo y en tono cómico para, en primer lugar, intentar lavar su imagen (y su discurso) dejando bien claro que el dinero nunca fue el verdadero fin de este movimiento cultural, que todo eso vino después y que únicamente aprovecharon la oportunidad que se les presentó, para después realizar una ácida crítica al arte contemporáneo en general y a la facilidad que tienen los medios de encumbrar a nuevos artistas sin ni siquiera darles tiempo de demostrar su valía, debido sobretodo a la accesibilidad e inmediatez de cualquier expresión artística gracias a internet, lo que provoca la creación y búsqueda constante de nuevos valores y que todos quieran sentirse los descubridores de un nuevo pintor, músico o director de cine, fabricando artistas de la nada para luego obviarlos un minuto después cuando consideren que han perdido interés al hacerse conocidos por el gran público, creando un interesante debate sobre la durabilidad del arte en la actualidad.
Si a todo ello, le sumamos la peculiar forma con la que el protagonista trata de alcanzar "el sueño americano", convirtiéndose en un maestro del copy and paste (de hecho, antes de comenzar a grabar su colección de vídeos, ya se dedicaba a customizar ropa de segunda mano y venderla cientos de dólares más cara) y en todo un ídolo para la generación de El rincón del vago, el resultado no puede ser otro que una fascinante e imprescindible película.
Grima  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
13 de Marzo de 2011
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Si estamos atentos a las noticias, ya estén o no relacionadas con el mundo del cine, la mayoría habremos oído hablar de Banksy antes de ver este documental. Puede que ya le conocieras por esas increíbles obras de arte que ofrece al ciudadano de a pie por distintas partes del mundo, puede que por todo lo que dio de hablar la controvertida escena de los Simpsons que dirigió el propio artista, o quizá el conocimiento de su existencia te llegó poco a poco a partir de comentarios de distintas personas o por Internet como un murmullo que alcanzaba más y más fuerza. En mi caso, una mezcla de las dos ultimas es la que me ha llevado finalmente a ver "Exit Through the Gift Shop".
Se trata de un documental que pretende mostrar dos caras de una misma moneda: lo diferente que puede ser el arte para dos tipos de personas. Por un lado aquel que realmente lo ve como una forma de expresarse, el que solamente quiere mostrarlo, mandar un mensaje o quizá tener la oportunidad de conmover o hacer reflexionar a alguien. Luego está el que en todo esto ve una forma de obtener reconocimiento o incluso dinero, ya estemos hablando del que se las da de artista supermoderno o del que decide lo que es o no es arte. Porque, ¿qué es realmente el arte? Posiblemente una de las cosas más subjetivas de este mundo. Una obra que a nosotros nos pueda parecer increíble le puede parecer de lo más horrible al "crítico" de turno. La diferencia es que su opinión, para el resto del mundo, será más importante que la tuya.
Con todo esto es con lo que juega el documental. Primero nos metemos de lleno en el mundo del arte callejero gracias a la cámara del loco de Thierry Guetta, obsesionado con grabar todo detalle de su día a día. Empieza a meterse poco a poco en ese mundillo que le parece cada vez más interesante y nosotros le acompañamos en todo momento. Es entonces cuando vamos conociendo a todas esas personas que corren escondiéndose por la noche y se juegan el ser arrestados por intentar compartir algunas de sus obras con el resto del mundo. Gente que realmente le apasiona lo que hace, le dedica un esfuerzo impresionante y a la que Thierry comienza a admirar cada vez más.
Tras muchos artistas, finalmente llega Banksy, un hombre al que solo unos pocos le han visto la cara y del que públicamente no se sabe apenas nada. Es conocido por todo el interés mediático que generan sus obras y por el misterio que desprende. Thierry termina siendo un compañero para él y esto se volverá pieza clave para lo que venga después, que es justo cuando el documental cambia de tono.
Sigo sin spoilers.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
Thierry decide que quiere ser artista, quién sabe, quizá pueda llegar a ser como Banksy, por lo que decide ponerse manos a la obra con una exposición. Pero hay un problema, el tío no tiene ni idea. Y es aquí donde uno empieza a cuestionarse ¿puede un "artista" ser alabado por todo el mundo sin haber hecho nada? ¿Sin haber trabajado con sus propias manos? Vuelvo a lo de antes, fijaros si el arte es subjetivo que con que unos cuantos entendidos digan que ese tío es el amo, la gente coge y se lo cree, y será capaz de pagar cantidades desorbitadas por tener una de sus supuestas obras, el "artista" se vendrá arriba, los medios seguirán ensalzándolo y se las arreglarán para colarnos un producto sin ningún valor como un auténtico tesoro.
Esa es la situación detrás de ese mundillo, por eso el arte callejero (bien hecho) es tan auténtico, no hay ningún enteradillo por detrás diciéndote lo que es o no es bueno, tú ves la pintada, el cartel o la pegatina y tú mismo decides si te gusta o no te gusta. Es más, la mayoría de los entendidos lo calificará como vandalismo mientras no puedan sacar tajada de ello. En cambio detrás del otro grupo de caraduras solo hay jefazos que lo único que ven es como conseguir más pasta mientras que delante hay un grupo de modernillos que presumen de haber pagado una millonada por un pedazo de mierda.
Al final todo se resume en que para unos el arte es un filón importante mientras que para otros es una forma de vida.
Me imagino lo que se tuvo que reír Banksy tras meterla doblada en este documental, tanto como cuando la propia Fox le permitió soltar tal crítica hacia ella misma: "Eh, eh, que es Banksy! Dejémosle, verás lo autocríticos que quedamos delante de todo el mundo".
Swarley  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
16 de Octubre de 2010
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En la obra de teatro “arte” se discute durante horas si un cuadro en blanco es arte, esta cuestión de corte filosófico planeo en el Street Art cuando este fenómeno era embrionario: cultura o gamberrismo? Que es arte y que es realmente un artista?. En esta disyuntiva Banksy nos presenta su obra, pero no para dar respuesta a tan difícil pregunta, sino para regalarnos un fresco y divertido documental.
El film se centra en el excéntrico y cutre Thierry Guetta, quien dedica su vida a seguir y grabar con su cámara a los abanderados del street Art, entre ellos Banksy. Durante el primer tramo del film, se nos retrata de forma alegre las peripecias de estos intrépidos artistas. Pero con gran habilidad Banksy da un salto acrobático pasando de delante a detrás de la cámara y invirtiendo los papeles con Guetta, con ello consigue proteger su intimidad, y utiliza la vida de Guetta para realizar una furibunda crítica al mundo del “arte de cotización”.
Ocurrió tal y como nos lo plantea el director? El juego entre lo real o ficción es fantástico, y la frontera entre ambas se diluye ante la fuerza de los personajes y el mensaje que el director nos transmite, realmente no importa.
A por cierto, no quiero dejar de opinar sobre la cuestión expuesta en el primer párrafo, un rotundo SI, es arte, y tras el film veo que también es séptimo arte.
Roger  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
29 de Septiembre de 2012
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Por un lado tenemos a un tal Thierry Guetta. Un tipo peculiar que vivía de comprar cargamentos de ropa vieja por 50 dólares, y venderlos en piezas de ropa vintage fashion, por valor de hasta 5.000 dólares. Además, tiene la obsesión de filmar casi toda su vida sin apenas criterio. Se da la casualidad de que su primo se dedica al arte urbano, y a partir de él comienza a filmar este mundo a través de la multitud de artistas que va conociendo. Pero si bien todas las imágenes que ves las ha filmado Guetta, quien realmente ha convertido todo este material en una obra maestra es el misterioso artista callejero Banksy.
Al margen de que es un documental agílisimo y muy entretenido, es imposible que sus escasos 85 minutos no impacten ni enganchen a todos aquellos que hemos querido o intentado (o que aún intentamos o queremos) crear "arte" en cualquiera de sus manifestaciones por modesta que sea.
A través de las imágenes de Guetta, de las palabras de Banksy, y de las obras y testimonios de todos los que aparecen, el film llega a estar a punto de convencernos de qué es -en mayor o menor medida- "arte", y también de su trascendencia y necesidad. Pero entonces ocurre algo, siempre tiene que ocurrir algo...
Más en spoiler, (Pero estoy convencido de que por mucho que uno sepa del filme antes de verlo, éste no perderá la más mínima fuerza)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler:
El ARTE NO ES MÁS QUE UNA BROMA??
Lo que ocurre es que llega un momento en que el arte callejero entra de lleno en el mercado. Este hecho amenaza con convertirlo en un simple producto de consumo más, con el dinero como único criterio para juzgar su valor, como ya ocurre con el arte "convencional".
Este es el primer puñetazo que recibe el espectador. El segundo, parece que también lo recibieron los mismos protagonistas del documental: Guetta, sin más experiencia previa que la de haber filmado miles de horas de artistas callejeros, también se sube al carro del street art, y consigue un éxito brutal en muy poco tiempo, rodeándose de un equipo casi industrial que le ayuda en todo lo que él no sabe hacer. Los recelos que provoca en sus compañeros, son evidentes, y la sensación se transmite al público.
Después de esta experiencia, se preguntan -y nos preguntamos- si el arte no es más que una broma. Y el remate final viene cuando finalmente Banksy explica que antes solía animar a la gente a que hiciera arte, y solía creer que todos deberían hacerlo, pero que ya no lo hace.
En definitiva, un film extremadamente ágil, divertido e interesante que te deja la satisfacción de haberte hecho sentir partícipe de todo un movimiento artístico mundial, pero con una contraparte amarga e incluso deprimente: te puede hundir los ánimos para intentar crear arte, sea cual sea.
Postdata: tiempo después de ver la película me llegaron rumores sobre la posibilidad de que este Thierry Guetta no sea más que un actor, y que todo el film podría no ser más que una nueva y rebuscada creación del propio Banksy. Pero estas dudas no hacen más que añadir interés a la propuesta.
spotlessmind  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|