No puedo negarlo, todo lo planteado en esta película es refléjante a la situación del 11% de los mexicanos que estamos en cartera vencida. Tampoco es posible negar que ver esas situaciones pasarle a otro, resulta cómico y catártico. Pero creo que es una aproximación muy vacua a un tema tan profundo. Si es verdad que la risa a veces es la mejor forma de encarar un problema. Pero toma muy a la ligera la realidad sobre esta adición, que como otras puede destruir vidas.
spoiler:
Como se resuelve la situación al final, se parece mucho al sueño de todo comprador compulsivo: Vender lo que se compro en exceso y sacar ganancia. Una muy irreal forma de cerrar la historia. Veo difícil que después de semejante rescate, la adición desaparezca…