Upstream Color

6,3
1.527
votos
Sinopsis
Casi nueve años después de su aclamadísima ópera prima, "Primer", Carruth vuelve a ponerse tras la cámara -y vuelve a ejercer de guionista, compositor y director de fotografía- para contar la historia de un hombre y una mujer que se atraen el uno al otro para verse enredados en el ciclo vital de un organismo inmortal. La identidad se vuelve una ilusión mientras luchan para unir los fragmentos perdidos de sus destrozadas vidas. (FILMAFFINITY) [+]
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user-icon CarlosDL   Alcázar de San Juan (España)
Buena
5 de Diciembre de 2013
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Una de las obras más desconcertantes, enigmáticas, rompedores, complejas y brutales que he visto luce el nombre de 'Primer'. Ciencia-Ficción, realidades paralela, máquinas del tiempo y un montaje aparentemente caótico forman uno de los mayores puzzles que puedas ver en el séptimo arte, ni si quiera después del segundo visionado fui capaz de entender por completo el entramado de la historia que subyace en lo más profundo de ella. Pero me impactó tanto que marcó mi atención. Aquello fue obra de Shane Carruth, un físico e ingeniero que se atrevió a todo con escasos 7.000$, siendo él mismo el encargado de prácticamente todo, en especial los dos años de montaje. El trabajo fue recompensado, consiguió una de las películas que bien podrían definir el cine experimental. Nueve años después este polivalente hombre de ciencias ha vuelto para hipnotizarnos de nuevo, esta vez la culpa recae sobre UPSTREAM COLOR.

La calidad estética y acústica de su obra ha mejorado considerablemente, ha aparcado a un lado los 16mm de 'Primer' para utilizar las últimas técnicas de saturación, tratado y digitalización de la imagen, además de la captación y el tratado del sonido para lanzarnos hacia una experiencia sobrecogedora y extenuante. Esto se convierte en su principal atracción de cara a un público que pueda parecer reticente al cine de corte independiente. Carruth promete estimular tus experiencias sensoriales con un juego audiovisual sutil aunque desordenado. La película puede llegar a trasmitir tanto desde tantas variantes de una misma escena que nos vemos obligados a centrar la atención en alguna de ellas hasta empaparnos, dejando a un lado la propia trama de la película, lo cual termina siendo un apunte secundario que acapara la última fila de intereses.

No es tanto lo que cuenta, si no cómo nos hace llegar esa historia. El guión, aunque complejo, es más breve de lo que podamos pensar a simple vista y no resulta demasiado trascendental, puede que incluso defraude. Es el juego de silencios, cortes de cámara, montaje redundante y la historia paralela de ese creador de sonidos lo que nos aturde en una nauseabunda espiral de sensaciones, creemos perder la orientación dentro del guión (recordando a su primera obra) hasta que enlazamos fragmentos dispersos y cerramos un círculos extraordinario, diferente y sensacional. ¿Una posible explicación a la película? Más abajo, pero solo es apta para aquellos que la hayan disfrutado previamente ya que no contiene spoiler, si no que es un SPOILER en sí misma.
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CarlosDL
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user-icon Quique Mex   Monterrey / Buenos Aires (México)
Buena
24 de Marzo de 2014
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La segunda película de Shane Carrut llega 9 años después de su ópera prima, la inquietante e indescifrable Primer, y también en ésta ocasión, Carrut hace de todo; escribe, dirige, hace la música, la fotografía, produce y actúa.

Narra la historia de Kris y Jeff, dos personas que se cruzan en un tren, se atraen y vivirán una relación particular, ambos están conectados por microorganismos, que a la vez forman una cadena vital con otros organismos.

Contada de manera elíptica, Carruth recurre lo mismo a una nerviosa cámara en mano que a planos muy cerrados o muy abiertos. Una peculiar banda de sonido con diálogos asincrónicos a lo que vemos en la pantalla.

Una película laberíntica, que exige plena atención a lo que se mira y escucha. Intensa, hipnótica, extraña, y por momentos, incómoda, con una libertad narrativa que resulta imposible serle indiferente.
Quique Mex
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user-icon psinatra   Granada (España)
Muy buena
27 de Mayo de 2013
3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Comienza de forma repulsiva, intrigante y seductora. El principio de la película te coge por las tripas. La ansiedad visceral del comienzo empieza a disolverse en una transición de imágenes maravillosas sin sentido. Podría uno encontrarse en un sala de arte conceptual de un museo. No importa el diálogo, lo que digan está de más, dada la confusión hilarante de las imágenes. Creo que el director te lleva a esa incertidumbre durante más de media hora para ir dándole un sentido a todo al ir acercándose el final. Y de nuevo lo hace con las imágenes. Lo maravilloso de la película es que es completamente abierta hasta que el final define y muy claramente lo que estaba pasando.
psinatra
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user-icon er_calderilla   Vila-Real (España)
Muy buena
4 de Abril de 2014
2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Shane Carruth sorprendía, descolocaba y sobretodo no dejaba a nadie indiferente hace una década con su primera y única obra hasta la que nos ocupa, titulada “Primer”. Cinta que a mi me gusta definir como “Los Cronocrímenes” si la hiciera Punset en vez de Vigalondo y que denotaba alguna de las muchas cualidades del director, cosas por pulir pero sobretodo una inteligencia privilegiada y un buen hacer que le hacía meritorio de estar atentos a sus futuros trabajos. El segundo se ha hecho esperar.

“Primer” era una película de la cual se entendía lo importante, su concepto general, pero de la que era (al menos para mi y por lo que vi para la mayoría) entender todos sus detalles, a no ser que fueras una eminencia en física cuántica por lo que la convertía en una película interesante en muchos sentidos pero disfrutable al completo solo para un pequeño grupo de elegidos. “Upstream Color” le pasa algo similar y a la vez lo contrario, aunque esto parezca incoherente. Lo primero es que es una obra más compleja, más completa en todos los sentidos y si con su ópera prima apuntaba maneras con esta se convierte en un referente realizando una obra maestra. Aparte y comparándola en lo anteriormente mencionado, el concepto general se entiende si comprendes los detalles o al menos la gran parte de ellos. Por otro lado, mientras que la otra lo veía una labor imposible, de esta (igual depende del día que te coja porque hay que estar con todos los sentidos) si se puede comprender todo o casi todo. De hecho, no es de esas películas similares a un cuadro abstracto que amantes del arte hablan como una evocadora crítica a la sociedad o cosas similares y no podríamos calificarla de esas cintas potentes sólo en lo audiovisual, que se queden en un mensaje, en ocasiones pretencioso. Si bien es cierto que tiene posibles interpretaciones metafóricas, un trasfondo de reflexión social y un cuidado y potente apartado audiovisual, aparte tiene una historia redonda y atada al detalle que roza la maestría y denota, me atrevería a decir, la inteligencia superior del director al que como comentaba en la primera reacción tras el visionado y encarnando una película entre lo onírico y lo gore, dan ganas de abrirle la tapa de los sesos y lamer su cerebro.

En resumen: una de las obras más grandes en complejidad que se han hecho en mucho tiempo e incluso que pueda recordar y una fija de la lista de lo mejor de lo estrenado en cines en este 2014. Si bien como digo, con atención y esfuerzo se pueden atar sus cabos y comprender toda su trama, es una película que seguro agradece revisionados y en cada uno de ellos se le seguirán sacando detalles nuevos. En la misión de extenderme en una explicación a todo lo que sucede (más por el día de mañana que me falle mi frágil memoria tener un texto en el que hacer idem que por el hecho de “hacerle ver la luz” a nadie) me dio por buscar por google a ver si alguien compartía mi visión y creo que (con algunos matices o cosas que pueda no coincidir al 100%) nadie podría explicarlo mejor que Guillermo Parra en su blog, crítica que además veo es la más valorada ahora mismo en esta web (cómo es normal). Por motivos de espacio no copiaré todo el texto y es tan sencillo como buscarla aquí, aunque si bien es cierto que es muy interesante como complemento o comparativa a las impresiones de uno, si no te has enterado de mucho, es más aconsejable descubrirlo a modo de revisionado.

Nota: 8'5
er_calderilla
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user-icon trocko   barcelona (España)
Buena
18 de Octubre de 2013
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Shane Carruth, nos trae su segunda película, nueve años después de "Primer".

Al igual que aquella, Upstream Color, es toda una experiencia, por su estructura, por la forma tan personal que tiene Carruth de exponer sus ideas, son películas difíciles de seguir, no tanto por la idea principal, sino por la manera arriesgada de narrarla.

En "Primer" parecía que todo estaba relacionado con la ciencia en "Upstream Color" la relación es con la naturaleza, las conexiones entre seres humanos, con los animales e incluso con las plantas y la naturaleza en general. El sonido es fundamental en la película.

En su inicio vemos cómo una mujer es secuestrada y controlada totalmente por un desconocido. Suceden varios hechos extraños y luego nos encontramos con una historia de amor que se nos muestra desorganizadamente, para crear así una sensación enrarecida sobre la pareja, bien interpretada por Amy Seimetz y el propio Shane Carruth, que además de ser protagonista y director también es el guionista y el encargado de la música, como ya hizo en Primer.

Todo el rato tenemos la sensación que cada escena, cada palabra y cada gesto tiene un doble significado, pero la propia estructura de la película hace que sea difícil profundizar en los detalles, creo que eso hace que no sea tan redonda como puede parecer en un principio, ya que se hace complicado ir juntando las piezas y no perder alguna durante todo el metraje, vamos que no es "cine de entretenimiento".

Shane Carruth hace un cine muy personal, por momentos muy cautivador, por sus imágenes, por su estructura, por ser diferente, pero al igual que Primer, en Upstream Color me deja algunas dudas como para considerar su obra algo más que una buena película.
trocko
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