Estamos ante una clara obra maestra. El guión es perfecto, las actuaciones ganan en esmero, los efectos especiales nos hacen saltar de la silla, la música nos exalta... ¿Cómo haré para olvidar la Batalla de Pellennor Fields? ¿Y las Águilas enfrentando a los Jinetes Alados? ¿Y Aragorn diciéndole a Gandalf: "Que te dice el corazón"?. Tal vez no tenga esa gracia que tenía la joya de Ben-Hur, pero el Retorno del Rey se merece haber empatado en los Premios de la Academia con ella, y se merece que lo recordemos como un clásico, y que nuestros nietos nos pregunten, luego de verla, extasiados: ¿Qué opinaba la gente el día del estreno?
En los Spoilers continúo con una crítica mas puntual:
spoiler:
Si bien es mi película preferida, tengo algunas cosas en contra:
* La película nos ofrece un dramatismo muy profundo y creíble, pero esta sensación se desinfla cuando veo a un orco con un rostro salido de un laboratorio de experimentos fracasados. Estéticamente me hubiera encantado que los orcos utilizaran máscaras y armaduras similares a la de los Huruk-hai de las Dos Torres, ya que el misterio del enemigo oculto detrás de una máscara le hubiera dado más sintonización con el drama de los personajes. Recordemos al Alien de "Alien, el Octavo Pasajero": si mostraran a la criatura a cada momento, todo el drama y misterio se hubiera pinchado. Es un problema estético. Los Jinetes Negros ganaban en eso.
* Las batalla contra los Olifantes o Mumakils, se torna algo desmesurada y grandilocuente en algunos momentos, por no decir exagerada, incluso para el género fantástico.
- Sin embargo, la cinta tiene escenas inolvidables:
* Todo lo que cabe desde que se abre La Puerta Negra hasta que La Torre de Barad-dur cae, es sencillamente espectacular, la forma en que encuadran la acción, la emoción, la incertidumbre...
* Si bien casi toda la película es batalla tras batalla, la secuencia de los Jinetes Alados persiguiendo a los caballeros de Gondor es arrolladora.
* Y por cierto, pocas veces vi un final tan largo y maravilloso, poético, lírico... gracias de nuevo, Tolkien/Jackson.