Es la mejor manera de definir la esencia de Marnie, enfrentarla de nuevo a la terrible situación que la traumatizó siendo niña y que le provoca angustia y pesadillas constantes. Tippi Hedren demuestra su valía como actriz en una película cuyo personaje es mucho más complejo de interpretar que su Melanie Daniels de "Los pájaros". Marnie debe mostrar belleza, pero también picaresca, inteligencia, improvisación y, sobre todo, la indiferencia, el temor o la frialdad a ciertos recuerdos. Tampoco lo hace nada mal un señor de la gran pantalla como es Sean Connery (curioso que nunca más volviera a trabajar con un director de la talla de Hitchcock). Y para completar el trío protagonista, atención al papel de la perversa cuñada de Mark Rutland.
spoiler:
- La obsesión por el rojo de la sangre recuerda a "Vértigo, de entre los muertos", si bien "Marnie la ladrona" mezcla esta película psicológica añadiéndole, muchos años antes, el tinte sexual que aparecería con más fuerza posteriormente en "Frenesí".
- Genial el suspense que Hitchcock logra en la escena paralela en la que Marnie está desvalijando la caja fuerte y, al otro lado de la pared, se encuentra una limpiadora fregando el suelo. ¡Quién iba a suponer que la mujer era sorda!
- Quizá haya quedado un poco anticuado el trato tan cortés que Mark da a Marnie, incluso después de haberla besado en la boca varias veces, manteniendo la distancia sin el tuteo.