|
|
Sinopsis
Serie de TV (2008-Actualidad). En un pueblo del estado de Lousiana, una serie de brutales asesinatos hace peligrar la convivencia entre vampiros y seres humanos, que hasta entonces había sido pacífica gracias a una bebida japonesa hecha de sangre sintética. Sin embargo, algunos vampiros estaban descontentos porque preferían seguir alimentándose de sangre hum... Leer sinopsis completa
|
|
|
|
19 de Enero de 2009
13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Alan Ball ya apuntaba maneras con el guión de American Beauty, a mi juicio la mejor peli de Sam Mendes, y se consagró con la excelente y negrísima serie "A dos metros bajo tierra".
La retorcida imaginación de este genio ha creado una serie muy interesante: True Blood, un show de vampiros poco convencional y tan adictiva como la sangre de los humanos para los no-muertos, y la sangre de los vampiros para los que aún respiran. Alan Ball deja marcada su impronta, y en la serie se respira el tórrido aire sureño de un pueblecito de Luisiana. Me encanta la ambientación y la estética de True Blood, con esos planos sofocados de los protagonistas tostándose en el porche de sus chozas prefabricadas de madera, y las infinitas escenas sexuales, a veces bruscas y espontáneas, otras más tiernas, todas igualmente explícitas. También hay que mencionar la BSO, llena de temas cojonudos.
No he leído la novela que fue la fuente de inspiración de Ball, pero la historia es como mínimo curiosa: bebidas de sangre sintética, debates políticos entre asociaciones vampíricas y partidos poco dados al cambio, drogas revolucionarias sin dejar de ser naturales...
Es una serie cruel porque destripa las miserias sociales de una cultura decadente, como la nuestra: el racismo soterrado, la fe perdida, la falta de privacidad, la drogadicción, los prejucios en general, y como telón de fondo un charco de sangre al fin de cada episodio.
Quizá no alcanza las cotas de excelencia de otras obras de HBO, pero True Blood tiene muchísimo ritmo y no se requiere tanta paciencia para disfrutar de ella, como sí lo requieren Los Soprano o The Wire, aunque a la larga eso muestre las limitaciones de True Blood.
willieyenka  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
6 de Septiembre de 2009
12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sookie es una niñata petarda, impulsiva y egoista, pretenden que te pena por su rollo "escucho voces en mi cabeza y nadie me comprende", pero la fusilarias sin dudarlo tras 10 minutos de metraje. Bill por su parte es un vampiro dandy, cool y dotado de una galantería pocas veces vista en televisión... pero también de moralidad dudosa y adicto a tomarse la justicia por su mano (no te metas con Sookie o eres hombre muerto). Con los personajes secundarios no sabría con cual empezar: Jason da pereza de puro limitado mientras que Sam aburre con su languida mirada; a Tara le pegarías dos tortas por maleducada y Arleene es la superficialidad echa persona.
Y diréis: ¿Adonde me llevan todas estas reflexiones? Normalmente no me suelen gustar aquellas series en la que de alguna manera u otra no consigo empatizar con ninguno de sus protagonistas. En la mayoria de las series suele haber un personaje cuyas actitudes, rasgos o comportamientos hacen que me sienta identificado con él. Esto hace que interiorices ese personaje como algo tuyo y vivas el desarrollo de la trama desde otra prespectiva convirtiendo el visionado en una experiencía única para ti (porque otra persona no sentiría lo mismo que sientes tú). Esto sin embargo es imposible con "True Blood": De una manera o de otra todos los personajes tienen un sentido de la moralidad que hace difícil que te identifiques con ellos. Es aquí cuando recuerdo el prefacio de Doyle en "El retrato de Dorian Gray" en el que dice que "No hay libros morales ni inmorales. Hay libros bien escritos o mal escritos, y eso es todo". Y eso es True Blood: una buena serie. Tiene una fuerza visual pocas veces vista en televisión; te absorbe y es muy díficil apartar la mirada de la pantalla.
Para la gente que sólo busca entretenimiento tiene una trama adictiva y bien llevada.
Para los que buscan algo más brinda un puente a la reflexión sobre temas como la discriminación, la perdida, el miedo a lo diferente o la peligrosidad del hedonismo (por citar sólo algunos).
Dinámica y adictiva. Sensual e indolente. Perversa e influyente.
Una de las grandes joyas que nos ha dejado la televisión. Que dure (como los vampiros) para siempre.
mufrasa  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
29 de Junio de 2012
11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil.
True Blood es una mierda. Esto es así. Es una mierda enorme, putrefacta, maloliente, asquerosa. Pero cuando más detenidamente la observas te das cuenta de qué es una mierda atractiva, elegante, con estilo y muy, muy bizarra. True Blood es una mierda muy buena. Una mierda casi perfecta. Una mierda que te comes cada semana a pesar de qué sabes que vas a comer mierda. Pero te gusta. Te gusta porque es absurda, ridícula, entrañable. Es True Blood.
Porque no hay que engañarse, aquí a nadie le gusta la serie creada por Allan Ball por la complejidad de sus personajes, por la evolución que estos sufren, por la reflexión que pueda haber sobre la muerte detrás de ese espectáculo grotesco y dantesco que representa True Blood. Tú con la serie no quieres relajarte con tu copa de balón pensando en la reflexión que te va a ofrecer. Tú lo que quieres es diversión pura y dura, tú quieres sexo, buscas sangre, quieres vampiros, hombres lobo y demás especies que son capaces de fumarse los guionistas de la serie. Buscas el esperpento perfecto. Y la serie lo consigue.
¿Pero que pasa?, que True Blood sigue siendo una mierda. Y no dejará de ser una mierda. Pero es que tampoco deseas que deje de ser una mierda, porque es una mierda muy bien hecha.
Lucas de Vicente Itäkodes  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
5 de Enero de 2010
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En plena época de jonasbrotherismos, hannasmontanas y crepúsculos varios, ante tanto puritanismo mormón, virginidad exaltada y tanto vampiro vegetariano, surge un revulsivo llamado True Blood. Increíble la carga sexual y sanguinolenta que se trae esta nueva maravilla de HBO, habrá quien diga que excesiva porque los árboles no le dejan ver el bosque, pero ello no ha de ser impedimento para disfrutar de una de las mejores series que se emiten en la actualidad, puesto que hay mucho más a tener en cuenta.
Basada en la serie de libros de Charlotte Harris "The Southern Vampire Mysteries", trata sobre los conflictos derivados de la nueva coexistencia entre humanos y vampiros, posibilitada gracias a una bebida sintética, True Blood, que imita a la sangre humana, con lo que los sedientos no-muertos ya no tienen necesidad de hincar el diente a yugulares ajenas. La investigación sobre quién está asesinando a mujeres que han mantenido relaciones sexuales con vampiros junto a la historia de amor entre la camarera telépata Sookie Stackhouse y el vampiro Bill Compton son los motores principales de la serie, aunque esta se ve aderezada con tramas paralelas que se cruzan en un guión la mar de bien construido y un desarrollo de personajes secundarios antológicos, de entre los cuales destaco al hilarante LaFayette, cocinero-traficante homosexual que se lleva algunas de las mejores líneas de diálogo. Temas como la represión, el racismo, las drogas, el fanatismo religioso, la búsqueda de la felicidad en contra de la opinión de la mayoría y la crítica mordaz a la white trash sureña, elevan esta obra a algo bastante más suculento que una mera historia de horror.
Es una serie atípica, muy cuidada en todos los aspectos, con una fotografía espléndida que te hace sentir el calor de Luisiana y actuaciones notables, un tono misterioso y con muchísimo humor negro. Toda una sorpresa de una producción libre, salvaje, desinhibida y lujosa que recomiendo a todo aquel que se quiera afilar los colmillos y tenga estómago suficiente como para entrar en el pueblo de Bon Temps, donde tú puedes ser el siguiente ...
RandolphCarter  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
|
|
|
1 de Septiembre de 2011
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Pues he visto el 1º episodio de la 4ª temporada y he decido dejar de verla. Ya me cansé de esas historias paralelas cada cual más aburrida y de que en cada temporada los personajes no tengan nada que ver a como eran antes.
Aparte que True Blood cada dos por tres tiene caídas en el histerismo, momentos sensibleros propios de un culebrón y giros narrativos que se inician para sorprender pero que tramposamente se ignoran como si no hubieran tenido lugar.
Abandono y si no lo hice antes fue por las abundantes dosis de gore con buena factura visual. Y, bueno, la primera temporada estaba bien, tenía esa trama de Tara con la exorcista que no pintaba mucho pero la intriga de los asesinatos estaba bien y hacía que no solo la protagonista sin que todos los demás personajes tuvieran una razón de ser.
Ahora es insufrible, la mayoría de los personajes no pintan nada y se inventan tramas absurdas sin la menor coherencia con lo que hemos visto hasta ahora para que sigan saliendo.
Ken Keirades  |
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|