Moulin Rouge
6,8
130.663
Musical. Romance. Drama. Comedia
Ambientada en el París bohemio de 1900. Christian, un joven escritor bohemio, relata su historia con Satine, la estrella del Moulin Rouge, quien encandila a toda la clientela del famoso cabaret con sus bailes sensuales y con su enorme belleza. Pero en un mundo en el que todo vale, excepto enamorarse, nada es fácil.
17 de mayo de 2008
17 de mayo de 2008
10 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Confirmado: Es un musical excesivo. En todos los sentidos. En algunos momentos, unos pocos tan sólo, sobrepasa la ridiculez y despierta cierto bochorno y sensación de una sobreactuación extrema.
Pero inmediatamente después va y me derrota con escenas que son más que espectaculares, todo un delirio de color y música tan despampanante que noto cómo el corazón se me acelera. Y más aún escuchando los magníficos temas, todos tan mundialmente conocidos que creo que no hay una sola canción que no me suene. Sí, tal vez haya sido hacer trampa el utilizar canciones de Elton John, Kurt Cobain, Madonna, The Police, Queen y tantos grandes del pop-rock del siglo XX. Tal vez se hayan pasado de la raya creando una banda sonora grandiosa y que no duda en mezclar audazmente toda clase de ritmos y fragmentos de esos que hemos escuchado toda la vida. Será un reclamo más de los muchos que utilizan para hacer caer al espectador en la trampa. Porque yo he caído.
He caído en el hechizo de las increíbles actuaciones de Nicole Kidman y Ewan McGregor. Sólo puedo decir que están soberbios. Me he dejado hipnotizar por sus preciosas voces, por la belleza resplandeciente de la Kidman, por la fuerza interpretativa que ambos vertieron sobre aquellos escenarios con profusión barroca de un Moulin Rouge que ni en sus mejores tiempos habría soñado con brillar tanto. Me he dejado impresionar por la estratosférica puesta en escena y por una fotografía casi sin parangón.
Pero inmediatamente después va y me derrota con escenas que son más que espectaculares, todo un delirio de color y música tan despampanante que noto cómo el corazón se me acelera. Y más aún escuchando los magníficos temas, todos tan mundialmente conocidos que creo que no hay una sola canción que no me suene. Sí, tal vez haya sido hacer trampa el utilizar canciones de Elton John, Kurt Cobain, Madonna, The Police, Queen y tantos grandes del pop-rock del siglo XX. Tal vez se hayan pasado de la raya creando una banda sonora grandiosa y que no duda en mezclar audazmente toda clase de ritmos y fragmentos de esos que hemos escuchado toda la vida. Será un reclamo más de los muchos que utilizan para hacer caer al espectador en la trampa. Porque yo he caído.
He caído en el hechizo de las increíbles actuaciones de Nicole Kidman y Ewan McGregor. Sólo puedo decir que están soberbios. Me he dejado hipnotizar por sus preciosas voces, por la belleza resplandeciente de la Kidman, por la fuerza interpretativa que ambos vertieron sobre aquellos escenarios con profusión barroca de un Moulin Rouge que ni en sus mejores tiempos habría soñado con brillar tanto. Me he dejado impresionar por la estratosférica puesta en escena y por una fotografía casi sin parangón.

Pero, sobre todo, lo que más me ha alcanzado, lo que me ha hecho perdonarle sus defectos, ha sido la apabullante y sorprendentemente auténtica historia de amor. Todas mis prevenciones y objeciones se fueron desvaneciendo desde el momento en que Satine empezó a quitarse la máscara de la frivolidad, y desde el momento en que Christian entró en escena para rendirse para siempre a su Musa.
Este musical no tiene reparos en excederse en todos los rasgos en los que se lo pueda evaluar. Pero tiene algo muy positivo: también se excede en calidad. Y en momentos realmente bellos, arrebatadores, que roban el aliento. Que rebosan sentimiento y arte en una combinación rayana en lo espléndido. Que nos traen a la pantalla una época soñada de bohemia, del arte que en las postrimerías del siglo XIX del extinto milenio languidecía de hambre en Montmartre mientras el Moulin Rouge, el famoso local de espectáculos de bailarinas de cancán que el pintor Toulouse-Lautrec inmortalizó, retumbaba con los espectáculos dignos de uno de los burdeles más pintorescos de todos los tiempos.
Este musical no tiene reparos en excederse en todos los rasgos en los que se lo pueda evaluar. Pero tiene algo muy positivo: también se excede en calidad. Y en momentos realmente bellos, arrebatadores, que roban el aliento. Que rebosan sentimiento y arte en una combinación rayana en lo espléndido. Que nos traen a la pantalla una época soñada de bohemia, del arte que en las postrimerías del siglo XIX del extinto milenio languidecía de hambre en Montmartre mientras el Moulin Rouge, el famoso local de espectáculos de bailarinas de cancán que el pintor Toulouse-Lautrec inmortalizó, retumbaba con los espectáculos dignos de uno de los burdeles más pintorescos de todos los tiempos.
Amor, ilusión, desilusión, talento, celos, lujuria, ambición, traición, codicia... Todo tiene cabida en este París encantado y retocado con un colorido que raras veces ha deslumbrado tanto.
15 de julio de 2006
15 de julio de 2006
9 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ésta es una historia apasionante, una película inolvidable. Las emociones que se despliegan a través de las canciones, los colores y las exelentes interpretaciones la convierten en una película especial. El despliegue de colores es magnífico!. Los protagonistan 'vuelan' a través de la canción, es una película que impactará especialmente a aquellos que nos dejamos llevar por las canciones y las letras que nos hacen ir un poco mas a nuestro interior, y mas con el espectacular despliegue de color, y con Ewan McGregor!!. La química entre los protagonistas es fundamental, y lo reúnen todo!, la película lo reúne todo!, es la película perfecta, es un clásico!. Realmente es una experiencia maravillosa, que cambia un poco lo establecido por los musicales anteriores, ahora la canción se mezcla completamente con la acción de los personajes a través de la historia, para que quienes creíamos que los musicales eran aburridos y sin sentido cambiemos completamente nuestra visión. Y sin duda Nicole Kidman e Ewan McGregor le dan un toque especial, tienen una conexión increíble y transmiten sentimientos de una manera maravillosa. En mi opinión, debió haber ganado mucho mas que dos Óscars!
22 de marzo de 2007
22 de marzo de 2007
8 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es y será mi película favorita por mucho tiempo, porque nunca había visto nada igual. La puesta en escena es espectacular, las canciones increíbles, los actores fantásticos, la banda sonora es alucinante... Baz Luhrmann dibuja una preciosa historia de amor que aunque lo parezca, no es convencional: la prostituta enamorada del guapo pero pobre escritor, y el duque, obsesionado con la corista, e incapaz de ver el amor más allá del interés. Junto a ellos, un grupo de estramboticos personajes cantarán y bailarán al son de la libertad, belleza, verdad y el amor. Pero un momento, este cuento se acaba...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
... con el triunfo de la muerte por encima del amor y por encima del oscuro sentimiento de los celos. Por mucho que luchen, ella les arrebatará todo. Asi que, esperemos su llegada bailando y cantando, llenos de maquillaje. Que empiece el espectáculo!
26 de enero de 2010
26 de enero de 2010
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Magnífico musical infravalorado.
Música y color son claves en esta poderosa película.
La pareja Kidman-McGregor deslumbra tanto con las actuaciones como con los memorables números musicales que realizan. Desde "Your Song" en la azotea a "Diamonds are a girl´s best friend" en el cabaret, destacando también el magnífico medley que engloba multitud de canciones famosas de modo magistral o la mítica "Come what may".
Una maravilla como musical y como cine moderno.
Música y color son claves en esta poderosa película.
La pareja Kidman-McGregor deslumbra tanto con las actuaciones como con los memorables números musicales que realizan. Desde "Your Song" en la azotea a "Diamonds are a girl´s best friend" en el cabaret, destacando también el magnífico medley que engloba multitud de canciones famosas de modo magistral o la mítica "Come what may".
Una maravilla como musical y como cine moderno.
27 de julio de 2012
27 de julio de 2012
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Moulin Rouge hace el efecto en mí que debería hacer el cloroformo. Es decir, me provoca unos bostezos increíbles...
Vale que nunca la he dado la oportunidad, de verdad, para verla con detenimiento y valorar otros aspectos que no he podido evaluar (vestuarios, diálogos, interpretación)...pero cuando es la única película que en lugar de comer palomitas me ha dado ganas de ir a dormir y, por tanto, no aguantarla hasta el final, es que quizás no es tan buena como muchos me hicieron ver.
Vale que nunca la he dado la oportunidad, de verdad, para verla con detenimiento y valorar otros aspectos que no he podido evaluar (vestuarios, diálogos, interpretación)...pero cuando es la única película que en lugar de comer palomitas me ha dado ganas de ir a dormir y, por tanto, no aguantarla hasta el final, es que quizás no es tan buena como muchos me hicieron ver.
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