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| 15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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redmondbarry
Las Palmas (España)
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Su valoración:  |
11 de Septiembre de 2006 |
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Detour, rodada en 6 días y con el paupérrimo presupuesto de 20.000 dólares, es el clásico por excelencia del film noir serie Z.
Película fatalista, narrada en un flashback, cuenta la desventura de un pobre diablo, sin dinero, que para ver a su novia cruza el país haciendo autostop, resultando ser un viaje fatal para él.
Detour narrada en primera persona, se presta a la subjetividad del protagonista, no sabiendo el espectador si lo que nos cuenta es verdadero o por el contrario, es pura invención.
Los elementos más comunes del film noir se encuentran aquí presentes: destino trágico, narración en flashback, asesinatos, chantajes, femme fatale (despiadada Ann Savage), así como una fotografía oscura y casí expresionista, impregnado todo el relato de un clima, como digo, de pura fatalidad.
Obviamente es una película de presupuesto raquítico, y eso se nota. Sin embargo, la precariedad de medios sin duda sirvió en este caso para agudizar el ingenio de los que trabajaron en ella, en especial, del realizador de origen austro-húngaro Edgar G. Ulmer, en la que es su película más célebre.
No será una obra maestra en el término estricto de la palabra, pero sin duda, merece ser reconocida.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Célebre es la secuencia en la que Tom Neal descubre el cuerpo sin vida de Ann Savage, y la cámara se va posando, difuminándose a ratos, en los objetos del cuarto, testigos silenciosos del homicidio ¿accidental?.
redmondbarry 
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| 12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Normelvis Bates
Suena Wagner y tengo ganas de invadir (Polonia)
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Su valoración:  |
24 de Noviembre de 2009 |
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Un nombre propio revolotea en mi cabeza mientras veo esta peli y ahí sigue, el muy plasta, bastantes horas después de ver esta opresiva y absorbente historia con ribetes oníricos e irreales acerca de Al Roberts (Tom Neal), ese pianista de un night-club de poca monta con mucho talento y pocas oportunidades de demostrarlo, que, asqueado de prostituir su arte a cambio de unos miserables dólares (“pedazos de papel infestados de bacterias”), decide cruzar el país en autostop, desde Nueva York a Hollywood, para reunirse con su novia Sue (Claudia Drake), cantante y aspirante a actriz, que se ha dado de morros con el sueño americano y está trabajando de camarera en vez de cantando o actuando sobre un escenario. Todo cuanto quiere es casarse con su chica y formar con ella “un matrimonio normal y sano”. Sólo eso, nada más que eso.
La escena de la despedida de la pareja, envuelta en la niebla del río Hudson, anticipa, sin embargo, el aire anormal e insano que tendrá la peli a partir del momento en el que nuestro protagonista pone los pies en el asfalto, se sube al coche equivocado y, muy especialmente, cuando se cruza en su camino una desequilibrada autostopista llamada Vera (Ann Savage), que conducirá su vida, en caída libre, al centro mismo de una espiral de pesadilla y desesperación en la que cada paso que da el protagonista buscando la salida produce, paradójicamente, el efecto contrario al deseado: enredarle en una tupida tela de araña de la que cada vez es más difícil escapar.
Edgar G. Ulmer, el autor de esta peli, una de las más desasosegantes, interesantes y desconocidas pelis del género negro de la década de los 40, había llegado a Hollywood en 1926 acompañando a Murnau, de quien había sido aprendiz y con quien iba a colaborar en “Amanecer” en calidad de director artístico, y es uno de los muchos cineastas centroeuropeos (Siodmak, Wilder, Zinnemann) que trajeron consigo un altísimo dominio técnico de su oficio y la herencia del cine expresionista, cuyos logros y descubrimientos se dedicaron a explotar en América, aun en productos que, como éste, se rodaban en unos pocos días y con medios de lo más limitados.
De ahí la absoluta modernidad, pese a su modestia, de esta road-movie, rodada con una loable ausencia de subrayados enfáticos y mediante una calculada ambigüedad narrativa que pone deliberadamente en entredicho la veracidad de la propia historia, que combina muertes absurdas, personajes turbios o al borde de la demencia, ingenuas ensoñaciones y deseos frustrados, canciones recurrentes que desatan violentamente recuerdos no deseados e imágenes ocultas en lo mas profundo del cerebro, lenguaje explícito e insinuante, noches lluviosas y carreteras polvorientas en el corazón de América, la sucia y desangelada realidad del sueño de Hollywood, una casi enfermiza concepción fatalista de la vida.
¿El nombre propio del que hablaba al principio? Lynch, David Lynch. ¿Quién, si no?
Normelvis Bates 
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| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Juanlu
Madrid (España)
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Su valoración:  |
3 de Noviembre de 2010 |
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Para mí, el cine negro es una especie de mal sueño, una pesadilla fatalista repleta de oscuros sucesos, de desafortunados encuentros, de turbulentas relaciones, de pesimismo, de cansancio, de derrota, de fracaso, de atracción sexual, de amor y odio, de sexo y traición, de Perdición y Perversidad. Un universo bañado en mentiras, alcohol y sombras. Un género sombrío y magnético.
Detour es una obra olvidada (para algunos), un clásico de serie B con aspiraciones más altas. Dirigida por ese especialista en bajo presupuesto llamado Edgar G. Ulmer (Satanás, La extraña mujer). Detour es el fatalismo del destino, de las casualidades y de las decisiones.
Al Roberts (Tom Neal) está tranquilo en un bar, sucio y despeinado, sin dinero, sin rumbo, sin nada que hacer. Fuma y tiene la mirada perdida, seguramente no mira nada en concreto, quizás esté recordando como ha llegado hasta ahí. De repente, el tocadiscos se pone a funcionar, alguien ha elegido una canción... Y Roberts reacciona violentamente. Entonces, un flashback da inicio a la historia y a los sucesos que ha sufrido Roberts. La luz cambia y se hace la oscuridad.
Es mejor no decir nada más. Solo ver como avanza la película. La voz en off del personaje nos va narrando la historia, su voz refleja hastío y depresión. Y es que Al Roberts es un hombre blando, pasivo, depresivo, dominado por una perversa mujer (Ann Savage) en una relación brutal y salvaje. Una historia extraña, fascinante, obsesiva, casi enfermiza, con una sensación constante de pesimismo y de un final anunciado. Aquí el destino juega un papel importante, tan cruel como absurdo.
Una pesadilla fatalista, imperfecta, rara y negra.
Juanlu 
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| 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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operez
Guaynabo (Puerto Rico)
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Su valoración:  |
9 de Junio de 2010 |
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Al Roberts (Tom Neal) es un pianista de Nueva York y desea reunirse con su novia en California, pero está en bancarrota y decide viajar haciendo “autostop”.
En uno de esos “autostop”, el conductor Charles Haskell (Edmund MacDonald) ofrece llevarlo, el cual fallece por aparente causas naturales, entonces Roberts ante el temor de que nadie iba a creer la verdad de cómo se produce la muerte, decide esconder el hecho y se deshace del cadáver.
Las cosas se complican cuando el propio Roberts, utilizando el automóvil de Chales para viajar, le ofrece “autostop” a Vera (Ann Savage). Este se presenta como el difunto Charles, pero Vera lo descubre y pretende chantajearlo pidiéndole que entre en una actividad criminal delirante y pasmosa. Vera se transforma en la peor pesadilla de Roberts.
La película se filmo en seis días y tuvo un presupuesto $20,000 y en el 1992 recibió la nominación a el “National Film Preservation Board”.
Tom Neal (1914-1972) fue un actor estadounidense, famoso por tres cosas, por el film “Detour” , su relación con la actriz Barbara Payton y el homicidio de su tercera esposa.
El papel más memorable de Tom Neal en el cine fue el clásico “Detour” (1945) junto a Ann Savage, ambos hicieron cinco películas juntos.
En el 1951 golpeo con los puños a el actor Franchot Tone (1905-1968), lastimándolo seriamente, al ser sorprendido Neal con la mujer de este, la actriz Barbara Payton (1927-1967). Tras este incidente, Neal tuvo dificultades para encontrar trabajo.
En el 1961, Neal se casó por tercera vez. En el 1965 le disparó a su esposa en la parte posterior de la cabeza, matándola al instante. Fue sentenciado a diez años de prisión, de los cuales cumplió seis. El 7 de agosto de 1972, murió de insuficiencia cardíaca a la edad de 58 años.
operez 
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| 5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Betomovies
http://forocine.mforos.com/ (Argentina)
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Su valoración:  |
5 de Noviembre de 2009 |
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Una cinta que posee algo de road movie, bastante de cine negro (la ambición desmedida, la mujer fatal, los enredos, la corrupción, asesinatos, chantaje) y una historia donde el destino, las casualidades, la mala suerte y las ambiciones dominan la pantalla.
Es un filme de corto metraje, apenas son 67 minutos donde se nos cuenta a manera de pesadilla un relato signado por los infortunios experimentados por un hombre que sin quererlo se inmiscuye en una situación engorrosa y muy peligrosa.
Es una cinta sobre abyectas intenciones, sobre los caprichos del destino, sobre los enredos sin intenciones que derivan en alternativas engañosas y amenazantes que tarde o temprano terminan siendo trágicas para los personajes involucrados.
Un filme de carácter pesimista y trágico, donde la predestinación y la mala suerte se juntan con la mala leche componiendo un filme donde los líos y los embrollos emergen por doquier en pantalla.
Es un filme apenas discreto desde las interpretaciones que denota falta de solidez en los actores, y que si bien posee un saludable ritmo narrativo y una aceptable intensidad desde las situaciones narradas, deja lamentablemente la sensación de que su final es precipitado y de que el guionista se ha quedado corto de ideas para maquinar un desenlace un poco más logrado.
Lo que sí está conseguido son algunos aspectos estéticos, más aún si tenemos en cuenta de que se trata de una cinta clase B de escaso presupuesto. Buena fotografía blanco y negro, sugestiva ubicación de las cámaras, densa ambientación estética, y ágil uso de la iluminación para realzar situaciones concretas.
Palabras claves: femme fatale, destino, ambición desmedida, serie B, flashbacks, fatalidad, road movie.
Betomovies 
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