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Críticas de "Veredicto final"
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| 7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Callahan
Santander (España)
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Su valoración:  |
8 de Febrero de 2008 |
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Siempre que veo esta joya del cine de juicios no puedo dudar que gran parte de su grandiosidad está en la interpretación de Paul Newman, pocos actores son capaces de representar la caída del ser humano en el abismo de la autodestrucción como él, recuerdo “El buscavidas” mucho más joven pero igual de sólido. Claro que atribuir todo el mérito al genial actor sería un tanto injusto, pues está muy bien respaldado tanto por la dirección de Lumet como por el resto de un reparto en el que destacan James Mason, Jack Warden y Charlotte Rampling que dan cuerpo y vida a una obra maestra de la planificación, desarrollo y conclusión, actos diferentes representados con una sobriedad difícil de encontrar. Y es que “Veredicto final” no se limita a contar la historia de un juicio, sino que constituye un juicio a la propia sociedad, a la insensibilidad de las personas que se supone representan la justicia, y que lo hacen de manera fría cuantificando mediante cifras el pesar y el sufrimiento de las personas a las que representan. La justicia es una palabra que se compra, en función de la categoría social las posibilidades aumentan o disminuyen para que esa palabra se cumpla, así vemos la realidad de la cruda sociedad, la lucha de David contra Goliat. Esa es una parte, la otra es el aspecto personal del protagonista, un abogado alcohólico que se topa un caso que puede resolver sin llegar a juicio, una oportunidad única para encontrar un respiro al que renuncia al ver a la víctima, para posteriormente negarse a pactar y decidir buscar una justicia que está lejos de su actual preparación. Sin ningún tipo de estereotipos Lumet abre campo a personajes reales, humanos, Newman no sólo se enfrenta a una legión de abogados sino indirectamente a los intereses de los afectados que pretendían una compensación económica que cerrara el caso. Traiciones y sentimientos encontrados, los protagonistas no dividen sus andanzas en actos de diferente color con finales felices, la vida no se arregla en una Sala de juicios, los problemas personales no se resuelven siempre, sino que pueden empeorar. Una maravilla de película de imprescindible visionado.
Callahan 
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| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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zymu
madrid (España)
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Su valoración:  |
13 de Septiembre de 2006 |
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A varios críticos les he oído comentar que Newman hace aquí su mejor interpretación, arriesgado decirlo, pero sino es la mejor, desde luego está entre las mejores, y es que el 90% de la película es Newman, está grandioso, y además le pilla en un momento de madurez espléndido. En cuanto a la película, está hecha con corrección, y sobriedad, James Mason y Jack Warden están también espléndidos, y la trama es atractiva. Quizás una película judicial debiera tener un ritmo un poco mas alto, pero viendo a Newman se te pasa todo. Como grave defecto, no me parece creíble la relación que establecen Newman y Rampling en el film.
zymu 
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| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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MODIGLIANI
VALLADOLID (España)
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Su valoración:  |
31 de Enero de 2009 |
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Mira esta crítica cuando hayas visto la peli. Como no me cabe toda, parte la cuento aquí y parte en el spoiler. Pero no te la pierdas: es una película imprescindible. Excelente.
La película comienza magistral: con un hombre cualquiera, jugando al pinball en un bar, bebiendo cerveza y la enorme luz de la vida fuera del bar. Después vamos descubriendo a un alcohólico, y después a un abogado de cuarta que va a buscarse la vida en los entierros.
Perdedor y héroe. ¿Quién le puede acusar de hacer algo malo a quien la vida le empuja hacia abajo y tiene que pagarse el alcohol para que cada mañana no le tiemble la mano?
Es un ser infantil y todavía inmaduro: está más preocupado por una partida de pinball que por acudir al Juzgado a seleccionar el jurado.
También se le dibuja como egoísta: no pide opinión a sus clientes sobre si prefieren aceptar el trato o pleitear; para él es una cuestión personal en la que obvia a sus clientes en beneficio de su delirio.
Colirio. Yo lo he hecho en mañanas duras tras una noche de copas. Esta película está inundada de estos pequeños detalles en los que te sientes identificado y la hacen creíble. La manera despreocupada de fumar, de coger los vasos, de beber…Narra con parsimonia y deleite su vida cotidiana de un hombre derrotado, muerto en vida por un pasado y una adicción.
Se van desvelando datos de su vida personal anterior a lo largo de toda la película: el personaje va creciendo y creciendo en guión y a la vez está excepcionalmente interpretado. Frankie Galvin no se transforma en mariposa inmediatamente. La transformación nunca es completa, sino que el personaje sigue recayendo a lo largo de toda la película. Cae y se levanta con la dignidad del que ya ha tocado fondo. Pero la película no es una depresión. Está siempre presente una oscura esperanza, una (limitada) capacidad de redención.
La escena en la que saca las fotos de la chica en coma es antológica. Soberbia. Y la inmediatamente siguiente en la que se entrevista con el Obispo Paul Newman vuelve a dar un recital. Sin estridencias. Lo fácil sería la sobreactuación. Presten atención. La interpretación es de 10. Retrata perfectamente a un maldito muy humano.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Al guión se le puede acusar de maniqueo; por ejemplo, la Iglesia es la mala: son los encargados de administrar el dinero que Dios genera en la tierra; esto ni es bueno ni es malo: es real; y con ello consigue que el espectador se vuelva a sentir identificado con el personaje. Por ejemplo, los abogados del mejor bufete de Boston y que representan al hospital religioso son los malos. Y creo que ahí está la clave de la película, en el punto de vista del director/del guión: desde el principio de la trama nos hace ver siempre que la demandante está en coma por negligencia médica. No nos da otra opción ni nos quiere hacer dudar. Ésa es la verdad. Al director le interesan otras cosas. Al director le interesa el proceso por el que pasan los personajes y sus circunstancias para hacer creíble la verdad en un tribunal; nos quiere poner del lado del débil; Galvin dice en la película en un face to face con Ch.R. que alguien tiene que proteger al débil frente al poder del dinero y la posición social. Y ese proceso es que nos quiere enseñar el director, que entre unos y otros, y en ambos lados, están los perdedores de la vida y que nunca hay un verdadero ganador. Es increíble la gama de grises que despliega ahí. Ahí es donde la peli es maravillosa, con un maldito/héroe Galvin, una mujer alcohólica/enamorada que ha perdido su oportunidad de redimirse, un abogado de la acusación que desprecia a su defendido, una pareja de demandantes que nunca podrán recuperar a una hermana que se quedó en coma y vive como un vegetal pero que necesitan el dinero del trato. Con el médico negro y anciano que testifica a favor de Galvin (y que se tiene que ganar la vida testificando en juicios a sus 74 años) consigue el guión con maestría descubrirnos a los espectadores como seres con prejuicios. Negro y anciano no puede ser peor testigo. Al ponernos en esa postura nos baja de la butaca, nos hace sentir humanos y no ya espectadores de una película de ficción: el guión traspasa la pantalla y nos hace incluso a nosotros mismos ser partícipes de todo ese circo humano que monta; nadie queda libre, ni dentro, ni fuera de la pantalla.
La vida señores, contada con todos los colores…
James Mason: soberbio. Charlotte Rampling: soberbia.
La narración de Sidney Lumet es extraordinaria: parece todo tan fácil, casi no se nota; parece que ha dejado una cámara puesta delante de la vida…
Mi puntuación es un 9,5. Existen pequeñísimos fallos que le roban el 10:
Ej.-1.- El guión nos quiere descubrir (para mí innecesariamente y antes de tiempo) a Charlotte Rampling como un posible “topo”;
2.- El claro maniqueísmo (con los matices que he comentado) de quiénes son los buenos y quienes los malos.
3.- Galvin fue muy bueno buenísimo y brillante antes de su problema y ahora es un desgraciado. La premisa es un poco facilona.
Pero señores, esta película tiene garra, te gana y te puede. Y ahí está su magia. Excelente. Imprescindible.
MODIGLIANI 
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| 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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CRISTO
Nevermind (Francia)
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Su valoración:  |
3 de Junio de 2006 |
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Nos encontramos ante una película muy entretenida con la que pasar dos horas amenas. Para ello Sidney Lumet cuenta con un actor de la talla de Paul Newman (uno de mis actores, uno de esos actores que casi todo lo que hace lo hace bien y eso pocos actores pueden hacerlo. Pues con eso ya se tiene mucho ganado.
Pero es que cuando además de tener un genial actor principal en estado de gracia ya que hace una genial interpretación, se tiene también un equipo de secundarios a la altura pues mucho mejor. Actores como James Mason o Charlotte Rampling rayan a gran nivel y el resto de secundarios no se quedan cortos haciendo también un gran papel.
También la eficaz dirección de Sidney Lumet. Me declaro un verdadero fan del mejor Lumet. Es cierto que como director tiene una carrera algo irregular, pero igual de cierto es que nos ha dejado unas cuantas películas impresionantes, y algunas de ellas son grandes clásicos cómo es el caso de "Doce hombres sin piedad" o "Tarde de perros". Sidney Lumet dirige con personalidad, con estilo y en esta película hace una gran labor incluso recordando por momentos al Sidney Lumet de Doce hombres sin piedad. Nada que achacar a la eficaz dirección de Sidney Lumet.
El guión aún siendo un poco previsible por el típico producto de juicios en el que nos encontramos, nos depara buenas situaciones, dialogos conseguidos y un entretenimiento seguro que es lo que nos importa. Además está muy bien llevado y salvo la citada previsibilidad, que le baja un poquito de puntos, por lo demás cumple con su cometido excelentemente. Se nota que a su cargo está el siempre competente David Mamet, que con ello se garantiza cierta calidad en el guión con lo que también gana mucho en este aspecto el film de Lumet.
En fin que recomiendo verla especialmente a fans de Paul Newman, ya que él es quién lleva el peso de la película y está soberbio, como en sus mejores papeles. Una película muy interesante.
CRISTO 
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| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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TOM REGAN
almeria (España)
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Su valoración:  |
12 de Junio de 2008 |
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133/02(01/06/08) Buena película del subgénero judicial. La eterna lucha de David contra Goliath, el poderoso contra el débil, el bien contra el mal, lo que es indigno y lo que es justo. Destacable sobre todo en las enormes interpretaciones de todos y cada uno de sus actores, Jack Warden en el papel de amigo de amigo y ayudante del protagonista lo borda, James Mason en el rol de Goliath realiza un trabajo poderoso, navegando entre su marea de ayudantes como un tiburón jugando con su presa, enorme, Charlotte Rampling dando vida a Judas, resulta brillante, dejo para el último a Paul Newman, uno de los más grandes en uno de sus mejores trabajos, no se puede encarnar mejor al perdedor con una dignidad infinita, la imagen de lo que es justo, es el David bíblico, esa imagen del comienzo jugando a la máquina de pin-ball no puede ser más explícita de que clase de hombre tenemos enfrente, esas peleas con el juez, Newman un monstruo de la interpretación. La dirección es otro gran acierto, pero que se puede esperar del director de "Doce hombres sin piedad", "Tarde de perros", "Serpico", etc, Lumet en uno de sus más grandes films como lo demuestran su elegancia, la representación del poder de uno y otro, en una secuencia vemos a Newman co Warden trabajando solos y en la siguiente a Mason con toda su ejercito de ayudantes, no se puede ser más explícito, por no hablar de esas maravillosas secuencias del juicio. Le doy solo un 7 por varios motivos, su final que no encaja (ver spoiler), resulta todo el argumento muy previsible y que la relación de de Newman con Rampling no pega, no tienen química. Recomendable para los amantes de cintas judiciales y sobre de todo de uno de los mejores trabajos de Paul Newman. Fuerza y honor!!!
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Si piensas un poco en el final te das cuenta de lo tramposo que es, como pueden declarar culpable a los ánestesistas si no tienen pruebas,el anestesista de la defensa acaba testificando que tie porque haber habido un error y sobre todo la testigo sorpresa del final, tiene pruebas pero el juez dice que no valen y que además lo que ha testificado, el jurado tiene que tomarlo como no escuchado, en tal caso con que pruebas los declaran cupables? El juicio debía de ser nulo.
TOM REGAN 
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